domingo, 14 de septiembre de 2014

Algo sobre María Valtorta

En un sitio de cuyo nombre no quiero acordarme (no es RC), y en el marco de una batería de ataques personales hacia un ex miembro de la Fraternidad San Pío X, se dice que María Valtorta fue una «hereje» condenada por sus escritos. Vamos a analizar un poco estas apreciaciones:
1. María Valtorta no fue condenada por herejía. En efecto, resulta una falsedad histórica afirmar que esta mujer fue condenada por un delito tan grave. Tal cosa no consta en ningún documento público de la Iglesia del que tengamos noticia. Conviene recordar aquí que la calumnia se define como la falsa imputación de un crimen.
2. Pero algunas de sus obras fueron incluidas en el «Índice de los libros prohibidos». En la actualidad este índice no es ley eclesiástica ni están vigentes las censuras canónicas para los transgresores. Sin embargo, la inclusión de un libro en el Index puede ser indicio de que la obra es peligrosa para la fe o la moral.  Pero no siempre la inclusión en el índice es señal de heterodoxia o de inmoralidad. La historia ofrece ejemplos notables de libros ortodoxos pero prohibidos por razones circunstanciales:
«...Se mandaba recoger [en el índice de Valdés] las primeras ediciones del Audi, Filia, del Maestro Ávila; de la Guía de Pecadores y De la oración y meditación, de Fray Luis de Granada y de la Obra del cristiano, de San Francisco de Borja, no porque contuviesen error alguno, sino por el universal pánico que inspiraban, en tiempo de los alumbrados, los libros místicos y “por encerrar cosas que aunque los autores píos y doctos las dixeron sencillamente, creyendo que tenían sano y católico sentido, la malicia de los tiempos las hace ocasionadas para que los enemigos de la fe las puedan torcer al propósito de su dañada intención.”» (Menéndez Pelayo).
A continuación podemos ver la copia del decreto del Santo Oficio (16-XII-1959) sobre algunos libros atribuidos a María Valtorta:

El decreto dispone la inclusión en el índice pero no contiene censura teológica, ni explicita los motivos de la prohibición. Un autor probado explicaba el alcance de esta clase de decretos disciplinarios en los siguientes términos:
«Como puede verse en Acta Apost. Sedis, generalmente cuando el Santo Oficio prohíbe un libro suele mandar que se le incluya en el índice. 
Según advierte V. MARTÍN [Les congrégations romaines. Chap. 2, p. 46. París, 1930] la simple inscripción en el índice, sin calificación doctrinal, no implica necesariamente que una obra sea mala en sí. Tal medida puede obedecer a que por circunstancias pasajeras resulte perjudicial su lectura; y una vez desaparecidas aquéllas, no habrá inconveniente en dejarla circular. De hecho, en varias ocasiones el Santo Oficio mandó retirar del índice algunas obras, que antes había incluido en él por razones de prudencia.» (Alonso Morán OP, Sabino. La prohibición de libros. En: Revista Española de Derecho Canónico (1959), nº 40, p. 11).
Además del decreto del Santo Oficio, en la década de 1960 se publicaron algunos artículos «oficiosos» en L´Osservatore Romano.
Ya hemos tratado hasta el aburrimiento el tema de las revelaciones privadas. Nuestros lectores conocen de sobra las prevenciones que tenemos, por lo que sería inútil repetir ahora lo dicho tantas veces. 
A juicio de la Iglesia no consta el origen sobrenatural de estos escritos. El cardenal Ratzinger dio un paso más al afirmar en una carta que no pueden considerarse sobrenaturales. Sin embargo, en la actualidad puede decirse que los libros de María Valtorta cuentan con una aprobación permisiva. Por lo cual un cristiano prudente, con suficiente formación, podría utilizar estos escritos para su devoción personal, como quien lee una novela o un evangelio apócrifo. Se recomienda la lectura de la edición anotada por el mariólogo Roschini.

Post scriptum. Terminada la redacción de esta entrada, un amigo nos pasó un escrito Stephen Austin, quien escribió una Suma y enciclopedia acerca de la extraordinaria obra de María Valtorta de más de 1200 páginas. Según el autor (que es favorable a Valtorta), el trabajo contiene todo lo que a un católico tradicional pudiera interesar sobre el tema: aspecto histórico, status eclesiástico, opiniones de los tradicionalistas (de la FSSPX y ajenos), una comparación con otras revelaciones privadas, críticas y defensas de la obra de Vatorta, etc. El libro dedica unas 150 páginas a los debates ad intra del tradicionalismo sobre estas revelaciones. Puede consultarse aquí. Nos limitamos a informar sobre la obra, suministrando un enlace, pues no tenemos mayor interés en el tema.


88 comentarios:

Miles Dei dijo...

Valtorta, Valtorta...

Independientmente de cualquier calificación teológica, una persona mentalmente sana que lee a Valtorta nota enseguida una obsesión sexual negativa en los escritos de esta mujer, que aflora a veces con formas impropias de una revelación en la narración.

Todo se condensa en la interpretación sexual del pecado original, que en sí es una opción teológica minoritaria, por mucho que parezca (y subrayo lo de parecer) que se presente en algunos santos padres, es la consecuencia propia de esta negatividad en Valtorta.

Leyendo la errada afirmación de que la mujer fue castigada mucho más severamente que el hombre y eso indica la esencia del pecado me da el requemor de que hay una auténtica mizoginia oculta con lo cual entramos en mayores y que remonta a una herencia de lo peor del judaismo tal como ocurre en el mundo árabe. No entender las consecuencias distintas para cada sexo de la pérdida de los dones preternaturales es un serio error teológico. No será herejía, pero acaba en cosas raras.

Deberían investigar las fuentes de Valtorta en otros idiomas. Casi todo lo que indican como novedades de ella y demás son copias de elementos encontrados en libros de arqueología e historia de Tierra Santa de finales del siglo XIX, sólo que publicados en otros idiomas y ciertamente desconocidos aún para la masa de teólogos.

Anónimo dijo...

El principal problema de estas y otras revelaciones o pseudorevelaciones o como se las catalogue oficialmente, es que muy, muy pocos atienden al juicio que la Iglesia hace de ellas.

Vds. han escrito mucho de la revelaciones privadas, y aunque escribieran mil artículos más no servirían para aclarar a miles de personas la tipología de estos escritos.

Efectivamente, lo que la Iglesia dice Vds. lo han expuesto. Ahora bien, lo que la gente quiere entender es lo siguiente:

2 categorías:

1- Revelaciones, escritos, experiencias, etc... condenadas fehacientemente por la Iglesia. Aquí entra todo lo que la gente entiende como falso, y no toda.

2- Todo lo que no esté en la lista anterior, es revelación divina si lo considera el criterio del lector.

En este tipo de cosas se intenta hilar fino para un grupo de gente que generalmente no lo necesita, y con argumentos que la inmensa mayoría no capta.

En este caso particular la cosa parece clara. Es un libro que parece no contener nada censurable pero como advirtió Benedicto, no deja de ser una novela.

Y sin embargo miles de personas no solo creen, sino que defienden su origen sobrenatural.

Y cuando uno rasca, se da cuenta de que hay miles y miles de personas que han fundamentado su formación cristiana en los textos de Medjugorje, Garabandal, Valtorta y otros similares. Aparentemente le hace bien, aumenta su devoción y parece que les incita al trato con Dios, pero si mañana la Iglesia constatara con rotundidad - de palabra y forma - que no son más que inventos, ¿cómo quedaría la fe de esa gente?

Gustavo dijo...



Contra la opinión de Miles indicar que la realidad es la contraria : los santos padres mayoritariamente son de la opinión que de no haber habido pecado original la multiplicación de la especie humana no hubiera sido a través del sexo.

Por otra parte, también contra la opinión de Miles, indicar que el pecado original en los santos padres y el Valtorta no fue un pecado sexual, sino que el sexo es consecuencia del pecado original.

Es decir, por el pecado original entró la muerte y la concupiscencia en el hombre (Entró la necesidad de alimentarse o de tener sexo para la reproducción de la especie humana).

Dios es el autor de la vida, jamás de la muerte. No es que Dios castigara a Adán y Eva con la muerte por incumplir su mandato, sino que vulnerar el mandato implicaba traer la muerte al mundo, por lo que Dios premió a Adán y Eva en justicia con lo que habían hecho.

El castigo divino no es parir CON DOLORES, sino PARIR con dolores.





Miles Dei dijo...

El castigo divino es parir. Perfecto, el gnosticismo maniqueo de la materia es mala el espíritu es bueno que debe explicar hagiocosmogónicamente toda la biología humana. No. Eso no es católico.

En cuanto a la interpretación sexual del pecado original en los padres

http://www.jstor.org/discover/10.2307/23569947?uid=3737952&uid=2129&uid=2134&uid=2&uid=70&uid=4&sid=21104165927841

Miles Dei dijo...

No obstante su posición sobre que las entrañas de la mujer y su funcionamiento natural son fruto del pecado es coherente con muchas expresiones de Valtorta. Lo que muestra el mismo corte de tijera lleno de cosas raras. Anómalas y fruto de lo dicho.

Miles Dei dijo...

Y creo que sería bueno entender que la concupiscencia no necesariamente es algo de contenido sexual y aparte entender porqué Santo Tomás habla de concupiscencias naturales en el hombre que se distinguen de las no naturales. A ver si resulta que el cuerpo humano en su naturaleza no fue creación de Dios sino deformidad del pecado original.

Teleco dijo...

Siempre me ha sorprendido que las "visiones" de esta señora tengan tanto predicamento entre muchos tradicionalistas. A mí personalmente me parecen una patraña piadosilla con un claro "subtexto homofílico", seguramente no deliberado pero no por ello menos repulsivo.

Gustavo L. dijo...

El castigo divino es parir. Perfecto, el gnosticismo maniqueo de la materia es mala el espíritu es bueno que debe explicar hagiocosmogónicamente toda la biología humana. No. Eso no es católico.
________________________________

No fue un castigo. Fue una corrección para enmendar el mal que habían hecho Adán y Eva.

No es maniqueísmo porque no se dice que la materia sea mala, sino que la muerte y la concupiscencia que trajeron Adán y Eva a la carne, la malogró.

No es mala. Está herida por el pecado. Por eso la creación material se vuelve contra el Hombre. Porque el Hombre hizo antes algo en contra de la materia.

Esto sí es católico. Está en Valtorta. Pero sobre todo, está en el pensamiento casi unánime de los santos padres.

Anónimo dijo...

Gustavo L., es notorio para cualquiera que la función natural del aparato reproductor femenino y masculino es la producción de nuevos seres humanos mediante reproducción sexual. A no ser que se piense que luego del pecado la estructura fisico-orgánica humana cambió de un modo definitivo la hipótesis de la sexualidad como consecuencia del pecado no tiene mucho asidero. La postura de algunos Padres (no es mayoritaria, nada menos que San Agustín, quizá el mayor de todos, no era de esa opinión) es que la sexualidad, si bien creada desde el inicio, lo fue en previsión del pecado original. Aún siendo esta postura más moderada de lo que Ud. afirma, no deja de ser un absurdo que la naturaleza humana esté estructuralmente pensada en vistas del desorden del pecado. Nada menos que Santo Tomás de Aquino ataca esta idea que, aunque reconoce presente en algunos Padres, considera reñida con una interpretación razonable de la Verdad Revelada (S. Th., I, q. 98, ambos arts.).

Saludos.

El Chavo del 8.

Gustavo L. dijo...

Este son algunos de los Santos Padres de la Iglesia que afirman en sus escritos que Adán y Eva antes de pecado original no estaban sujetos a la reproducción sexual:

San Atanasio el Grande (Comentarios a los salmos)

San Gregorio de Nisa (La creación del hombre)

San Juan Crisóstomo (Homilías del Génesis)

San Juan Damasceno (Sobre la fe ortodoxa)

San Máximo el Confesor (Quaestiones ad Thalassium)

San Simeón, el nuevo teólogo (Discursos catequéticos)

San Basilio el Grande, hermano de San Gregorio de Nisa, fue el obispo que rogó a su hermano laico casado que se hiciera sacerdote, y posteriormente obispo, visto que su hermano le superaba en teología (y la calificación de Grande a san Basilio no hace referencia a su tamaña corporal, sino a que era otro monstruo de la teología).

Estos hermanos tenían por hermana a otra santa, Macrina, y eran amigos íntimos de otro santo, san Gregorio Nacianceno.

San Gregorio de Nisa, santo en su matrimonio, tras sus investigaciones teológicas lamenta haberse casado, porque es uno de los primeros santos que alcanza a ver definitivamente la grandeza del celibato y la virginidad, reflexionando con respecto a la Virgen María y con respecto a Adán y Eva antes del pecado original.

Entiende porque Cristo dice aquello de hacerse eunucos por el Reino de los Cielos, y también lo que repite San Pablo, cuando pide a los cristianos que permanezcan vírgenes como Él, pero que si no pueden se casen (porque también ahí hay santidad).

A diferencia de la santa vida que llevó Gregorio como esposo primero, y después como sacerdote y obispo, san Agustín fue un crápula hasta su conversión por su concupiscencia desordenada, especialmente la sexual.

San Agustín, el mejor teólogo de la Antigüedad, opinó que sí habría habido sexo sin el pecado original, si bien el pene del hombre no iría ya por libre, y además penetraría a la mujer sin romperle el himen.

Es absurdo.

Gustavo L. dijo...

El aquinante, que a diferencia de san Gregorio de Nissa, no tuvo mucha experiencia sexual, más bien ninguna, opuso en un artículo de la Suma precisamente a San Gregorio de Nisa contra San Agustín de Hipona, eligiendo a este último, citando lo del pene flojo y el himen incorruptible ante la penetración.

Así ha sido, como esta costumbre teológica, se ha quedado dentro de la Iglesia Católica, pues dos de los tres mayores teólogos de la Iglesia, San Agustín y Santo Tomás la apoyaron, precisamente porque el segundo citó al primero.

Evidentemente, el Aquinante solo pudo dar razones de conveniencia a la virginidad durante el parto de María, a diferencia de san Gregorio de Nisa, que da razones de necesidad.

Esta falla en la doctrina, entre otras, permitió a los protestantes atacar el dogma de la Virginidad de María precisamente por el flanco que quedaba abierto:virginidad durante el parto.

Del mismo modo, el Aquinante, marró gravemente con la Inmaculada Concepción, retrasándose la proclamación del dogma, porque desconocía cómo era la naturaleza de Adán y Eva antes del pecado original.

Es decir, al no entender la naturaleza pura de María desde su concepción, tampoco entendió la naturaleza de Adán y Eva antes de la caída. Y cómo no conocía la naturaleza en el origen tampoco fue capaz de relacionarla plenamente con la naturaleza caída.

Y esto es así porque las cuatro prerrogativas marinas y el quinto dogma que falta por declarar, están todas interrelacionadas.

Precisamente por eso, Duns Scoto desafió algún principio de la escolástica de Aquino -el deseo natural de ver a Dios- porque la naturaleza tomista - y también la neotomista- arrastran un error que se propaga hasta la naturaleza de la Virgen María y su Inmaculada Concepción.

El error de santo Tomás es arrastar un error de Aristóteles que este último desconocía, cuando redactó su metafísica, aunque la grandeza del
estagirita intuyó que algo iba mal, cuando en su tratado sobre el alma, que Aristóteles demuestra que es mortal, desea salvar a toda costa, pero sin dar una explicación de ello, la inmortalidad de la inducción intelectiva por ser de origen divino.

El error de Aquino es que no integró el pecado original perfectamente en la metafísica aristotélica.

Por eso, la guerra entre Garrigou Lagrande y Henry de Lubac, aunque aparentemente la ganó este último, quedó en tablas.

Y quedó así porque mientras no se sepa qué fue el pecado original en lo concreto, con pelos y señales, no se entenderá porque Garrigou y Lubac estaban acertados pero también equivocados.

Por estar acertados llevan al tomismo hasta el extremo hasta que aparece una contradicción. Al estar ambos equivocados en cómo era la naturaleza humana antes del pecado original no son capaces de deshacer el entuerto.

Por eso el Concilio Vaticano II llama al tomismo a que haga teología con la recuperación de la Sagrada Escritura y de la Tradición.

La historia de la Iglesia es ciertamente una historia en la que esta ha resultado vencedora de herejías y cismas, pero hay dos que se les resisten: protestantismo y ortodoxia.

Y es así porque mientras la Iglesia no resuelva que fue el pecado original en lo concreto difícilmente podrá explicar la Sagrada Escritura por la Sagrada Escritura a los protestantes, puestos estos no aceptan Tradición ni Magisterio. Y con respecto a los ortodoxos ocurre lo mismo.

Valtorta es una mística donde Dios deja las pistas para que los teólogos trabajen con sus visiones. Por eso Valtortan habla de las consecuencias del pecado original - la reproducción sexuada- pero no dice cómo ocurrió, porque eso es trabajo para los teólogos.

Hay que ser sinceros. Valtorta no dice que el pecado original sea un pecado sexual, sino que es una consecuencia de ese pecado original.

Exactamente pasa con la muerte. La muerte no es el pecado original que cometieron nuestros primeros padres, pero es una consecuencia de lo que hicieron.

Gustavo L. dijo...

El aquinante, que a diferencia de san Gregorio de Nissa, no tuvo mucha experiencia sexual, más bien ninguna, opuso en un artículo de la Suma precisamente a San Gregorio de Nisa contra San Agustín de Hipona, eligiendo a este último, citando lo del pene flojo y el himen incorruptible ante la penetración.

Así ha sido, como esta costumbre teológica, se ha quedado dentro de la Iglesia Católica, pues dos de los tres mayores teólogos de la Iglesia, San Agustín y Santo Tomás la apoyaron, precisamente porque el segundo citó al primero.

Evidentemente, el Aquinante solo pudo dar razones de conveniencia a la virginidad durante el parto de María, a diferencia de san Gregorio de Nisa, que da razones de necesidad.

Esta falla en la doctrina, entre otras, permitió a los protestantes atacar el dogma de la Virginidad de María precisamente por el flanco que quedaba abierto:virginidad durante el parto.

Del mismo modo, el Aquinante, marró gravemente con la Inmaculada Concepción, retrasándose la proclamación del dogma, porque desconocía cómo era la naturaleza de Adán y Eva antes del pecado original.

Es decir, al no entender la naturaleza pura de María desde su concepción, tampoco entendió la naturaleza de Adán y Eva antes de la caída. Y cómo no conocía la naturaleza en el origen tampoco fue capaz de relacionarla plenamente con la naturaleza caída.

Y esto es así porque las cuatro prerrogativas marinas y el quinto dogma que falta por declarar, están todas interrelacionadas.

Precisamente por eso, Duns Scoto desafió algún principio de la escolástica de Aquino -el deseo natural de ver a Dios- porque la naturaleza tomista - y también la neotomista- arrastran un error que se propaga hasta la naturaleza de la Virgen María y su Inmaculada Concepción.

El error de santo Tomás es arrastar un error de Aristóteles que este último desconocía, cuando redactó su metafísica, aunque la grandeza del
estagirita intuyó que algo iba mal, cuando en su tratado sobre el alma, que Aristóteles demuestra que es mortal, desea salvar a toda costa, pero sin dar una explicación de ello, la inmortalidad de la inducción intelectiva por ser de origen divino.

El error de Aquino es que no integró el pecado original perfectamente en la metafísica aristotélica.

Por eso, la guerra entre Garrigou Lagrande y Henry de Lubac, aunque aparentemente la ganó este último, quedó en tablas.

Y quedó así porque mientras no se sepa qué fue el pecado original en lo concreto, con pelos y señales, no se entenderá porque Garrigou y Lubac estaban acertados pero también equivocados.

Por estar acertados llevan al tomismo hasta el extremo hasta que aparece una contradicción. Al estar ambos equivocados en cómo era la naturaleza humana antes del pecado original no son capaces de deshacer el entuerto.

Por eso el Concilio Vaticano II llama al tomismo a que haga teología con la recuperación de la Sagrada Escritura y de la Tradición.

La historia de la Iglesia es ciertamente una historia en la que esta ha resultado vencedora de herejías y cismas, pero hay dos que se les resisten: protestantismo y ortodoxia.

Y es así porque mientras la Iglesia no resuelva que fue el pecado original en lo concreto difícilmente podrá explicar la Sagrada Escritura por la Sagrada Escritura a los protestantes, puestos estos no aceptan Tradición ni Magisterio. Y con respecto a los ortodoxos ocurre lo mismo.

Valtorta es una mística donde Dios deja las pistas para que los teólogos trabajen con sus visiones. Por eso Valtortan habla de las consecuencias del pecado original - la reproducción sexuada- pero no dice cómo ocurrió, porque eso es trabajo para los teólogos.

Hay que ser sinceros. Valtorta no dice que el pecado original sea un pecado sexual, sino que es una consecuencia de ese pecado original.

Exactamente pasa con la muerte. La muerte no es el pecado original que cometieron nuestros primeros padres, pero es una consecuencia de lo que hicieron.

Gustavo L. dijo...



San Agustín se pronunció también en otra cuestión en contra del sentir común de los padres, como fue con la interpretación alegórica del capítulo 13 del Apocalipsis.

Casi todos los Padres hasta Agustín son milenaristas. Con él cambió el rumbo.

Ahora, en los malos tiempos, el milenio con Lacunza o Castellani, también vuelve.

Por eso también vuelve el Génesis de la Tradición, pues éste está conectado con el Apocalipsis.

Es el Concilio Vaticano II. Volver a la Sagrada Escritura y a la Tradición proporcionándole al tomismo las hipótesis correctas, para que este pueda rematar las contradicciones en las cuestiones de naturaleza y sobrenaturaleza.

En definitiva, terminar con la polémica que ganó Lubac contra Garrigou - Lagrange, pero que en realidad terminó en tablas de hecho, aunque no de facto, porque en el posconcilio se ha tirado por la borda el tomismo.


San Agustín fue un monstruo, el mejor de todos aquellos Santos Padres, solo él a la altura del Aquinante, pero inferior a Pablo.

Pero aquí no hay monstruo individual que valga ante la Tradición.





Gustavo L. dijo...


Por cierto, otros santos padres que también afirmaron lo mismo con respecto al sexo, aunque con diferente fuerza fueron:

St. Justin Martyr

St. Irenaeus of Lyons

St. Basil the Great,

St. Ambrose,

St. Jerome,

St. Ephraim the Syrian,

Miles, ha dejado un buen texto con el pensamiento de San Ambrosio.

Del resto, no tengo todavía las citas textuales donde afirman lo dicho, pero de San Jerónimo, visto lo visto lo que le pasó en Roma, digo yo que nadie dudará sobre la opinión que tenía de la virginidad.

En total van 12. Y hay más.

Agustín, fue el mejor de todos ellos, pero quizá por su lucha con los maniqueos no dio con la solución.

Prueba de ello es que si seguís toda la serie de posts, Miles acusó de maniqueísta la hipótesis que en caso de no haber pecado original la reproducción no hubiera sido sexuada.

Es decir, es fácil para combatir el maniqueísmo de que la materia es mala, defenderla como buena, aunque herida, de modo incorrecto.

Exactamente le pasó lo mismo con el milenarismo. Como en oriente había una secta que hacía furor con un milenarismo carnal, el Padre Castellani explica que San Agustín sobre-reaccionó contra el mismo promocionando la interpretación alegórica del capítulo 13 del Apocalipsis, que tomó del hereje Cerintos.

Como San Agustín fue tan importante con sus desarrollos sobre el pecado original y la Gracia, la Iglesia tendió a arrinconar las lecturas más literalistas que la Tradición de los Padres hacía tanto de los 11 primeros capítulos del Génesis como del Apocalipsis.

Es decir, suele pasar que cuando uno combate herejes se te pegan algunas cosas de ellos, ya sea porque te quedas corto o te excedes. Y San Agustín le pasó eso.

Lo grave no fue San Agustín, sino que los que vinieron detrás de él no supieron re-evaluar a san Agustín a la luz de la Tradición.

Algo parecido ha pasado con el Tomismo.


Con respecto a la reproducción sexual, indicar también que en las obras de Ana Katerina Emmerich, se explica como la Virgen María fue concebida ESPIRITUALMENTE por San Joaquín y Santa Ana sin contacto carnal, en continuación de 7 años de privación sexual en ese matrimonio.

Es decir, la Virgen fue concebida espiritualmente, aunque su nacimiento fue carnal, a diferencia del de Cristo que también fue espiritual.

Lógicamente, esto es locura para los paganos.

Por tanto hay dos hipótesis legítimas en las que la Iglesia todavía no se ha pronunciado.

Una que es la de la tradición de la antigüedad sostenida por los santos padres, mientras que hay otra con San Agustín que va a quedar desde entonces en la Iglesia.

Ambas hipótesis son legítimas pero la de los santos padres de la tradición concuerda mucho mejor que la agustina - tomista.


Gustalvo L. dijo...


Si alguien quiere ver como santo Tomás arrastró el error teológico de San Agustín frete a la Tradición, que se lea

Suma teológica - Parte Ia - Cuestión 98

Recordemos que los errores de Aquino están todos conectados porque vienen de ese error común respecto al pecado original. Así, yerra con la Inmaculada Concepción, yerra con la valoración de la condición femenida, yerra con la generación de vida por espontaneidad inorgánica, yerra con la multiplicación sexual antes del pecado origian, y yerra con la disputada cuestión del deseo natural de ver a Dios.

Por eso hay una corriente "multiescolar" que empieza por el franciscano Scoto, sigue por el jesuita Domingo de Soto, continua con dominico Francisco de Toledo, se desvía con Bayo y Jansenio, y que centra con el jesuita Henri de Lubac, que se opone a la otra línea de pensamiento -la oficialista- que es continuada del Aquinante (Medina, Bañez, Cardenal Cayetano, Suarez, ... hasta Garrigou-Lagrange).

La corriente orillada se hace oficialista durante el concilio vaticano II.

El problema es que la corriente orillada ,como parte de la misma hipótesis equivocada que la oficialista, tampoco es capaz de resolver la disputada cuestión.

Y el problemón es que en el posconcilio la Iglesia orilló la que fuera la corriente oficialista, quedándose solo con la de Lubac, que acierta donde falla Garrigou, pero falla donde acierta Garrigou.

Y todo esto pasa porque no se entiende que fue el pecado original con pelos y señales.

Porque hay que seguir tirando del hilo en el punto en que la patrística dejó el asunto: la reproducción espiritual de la raza humana en ausencia de pecado original.

Es decir, falta dar el paso desde ahí a definir que fue el pecado original.

Y ese salto solo se puede dar con la escritura pues los Padres no fueron capaces de acordar que fue el pecado original.






Gustavo L. dijo...

Copio a Aquino

Suma teológica - Parte Ia - Cuestión 98

Sobre el estado del primer hombre. La conservación de la especie.

Respondo: ALGUNOS ANTIGUOS DOCTORES, atendiendo a la fealdad de concupiscencia que conlleva este acto en la vida terrena, dijeron que en el estado de inocencia no habría generación por coito. Por eso Gregorio de Nisa, en el libro titulado De Homine, dice que en el Paraíso el género humano se hubiese multiplicado sin unión carnal, como los ángeles se multiplicaron por obra del poder divino. Añade que Dios creó macho y hembra en el primer estado previendo el modo de generación que habría de darse después del pecado.

Pero esto no es razonable. Lo que es NATURAL en el hombre NI SE LE AÑADE NI SE RETIRA por el pecado. Como dijimos anteriormente (q.97 a.3), es evidente que el engendrar por coito es propio de la naturaleza animal del hombre, como lo es de los demás animales perfectos.
_____________________________

Aquí vemos el error contra la Tradición.

Los antiguos doctores no estaban contra la fealdad de la concupiscencia sino por la belleza de la virginidad de María.

No eran algunos, sino casi todos. Defendían un argumento de necesidad de la virginidad durante el parto, del que careció el Aquinante.

_______________________________

Y luego está el error metafísico:
Lo que es NATURAL en el hombre NI SE LE AÑADE NI SE RETIRA por el pecado.

No es lo mismo lo que es natural para Adán y Eva ANTES del pecado original, que lo que es DESPUÉS, porque precisamente el pecado fue un atentado mortal contra la naturaleza.

Ahí está el error aristotélico. Aristóteles desconocía el pecado original y no lo integró en su teoría. Aquino arrastró el error.

Antes Adán y Eva eran inmortales, íntegros, inmunes, con ciencia infusa, y corpóreos.

Pensar que aquellos seres tenían algo que ver con nosotros tal como somos ahora, termina en ese neotomismo de dos capas o de dos plantas que voló el Concilio Vaticano II.

O lo que es lo mismo.

¿Realmente alguien cree que unos seres inmortales como Adán y Eva antes del pecado original, Hijos de Dios por Gracia, necesitaban comer del árbol de la vida para no morir?

Pero tras su pecado, sí que precisaban comer del mismo para ser inmortales, pero entonces Dios lo retira, cuando precisamente ahora sí lo necesitan.

Nuestro Dios es un Dios extraño pero ¿tanto, tanto? ¿No será que lo estamos mirando desde un punto de vista equivocado?

Entonces ¿Por qué diantres había un árbol de la vida? Porque Dios, el autor de la vida, no hace nada en vano. ¿No?

gustavo.lino@ya.com





Gustavo L. dijo...

y por último también de Suma teológica - Parte Ia - Cuestión 98

Santo Tomás cita a San Agustín para adoptar la tesis del segundo.

4. Dice Agustín en XIV De Civ. Dei: En aquel estado, la unión sexual no corrompería la integridad corporal. La introducción del semen en el útero podría hacerse sin romper el himen de la mujer, como también ahora la mujer, durante la menstruación, echa sangre sin corromper su integridad genital. Así, el parto no iría acompañado de gemidos dolorosos, sino por una relajación de las vísceras femeninas. Tampoco impulsaría a concebir el apetito libidinoso, sino el uso voluntario de unir ambas naturalezas.
______________________________

Aquí no está lo del pene flojo (está en otros pasajes de san Agustín, pero sí lo del hímen irrompible.

Evidentemente, el pene animal funciona como funciona. Tanto antes del pecado original como después del pecado original.

Por otra parte, San Pablo dice que Dios, debido al pecado del hombre, sujetó la creación a caducidad (extrajo el árbol de la vida). Pero no dijo nada que Dios hubiera derogado la ley de impenetrabilidad de los cuerpos, si se me permite la licencia.

La impenetrabilidad de los cuerpos antes y después del pecado original no ha cambiado. Lo que ocurre es que antes del pecado original ni Eva tenía himen ni Adán iba a penetrarla.

O si lo prefieren: Todo es Gracia.

Anónimo dijo...

Gustavo L.

Le agradezco por el trabajo que se tomó y los detalles.

Saludos.

El Chavo del 8.

Anónimo dijo...

Yo he leído esta obra y no contradice en lo más mínimo la doctrina católica. Por el contrario, ayuda a meditar en la vida de nuestro Señor y de su Ssma Madre. Me pasma la cantidad de comentarios inútiles que desconocen esta obra y hablan sin conocerla.

Gustavo L. dijo...

Estimado Chavo, no olvide que es San Pablo quien nos da la clave.

San Pablo en Corintios o en Romanos, ahora no recuerdo bien, explica que Adán y Eva eran almas vivientes, pero que tras la resurección seremos espíritus vivificantes.

Para ser más preciso:

Los vivientes son almas mortales en cuerpos mortales, según explicó Aristóteles y siguió con matices santo Tomás. Estás almas son inmateriales pero mortales.


Luego está San Pablo que dice que somos cuerpo, alma y espíritu.

Pero el catecismo dice que somos cuerpo y alma inmortal.

Pues bien, el catecismo define bien al hombre pero impropiamente, porque el alma es mortal. Lo que es inmortal es el Espíritu.

Por eso, Cristo, cuando muere en la cruz, dice aquello de Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Pues no podía encomendarle ni su alma mortal ni su cuerpo mortal, que quedaban en la tierra a la espera de la resurección.

Lo que ocurre es que el catecismo está amalgamando alma y espíritu cuando habla de alma inmortal. Y lo hace así, impropiamente, por influjo del platonismo y del aristotelismo que habla de cuerpos y almas exclusivamente. O confunde almas y espíritus indistintamente.

Pues bien, hay cambios ontológicas en las naturalezas de antes y después del pecado original, y también tras la resurección, siguiendo a Pablo.

Espíritus vificantes son Espiritus que dan vida al cuerpo mortal y alma mortal. El espíritu que es creación de Dios, siendo el cuerpo y alma animal mortal que recibimos de nuestros padres, lo que será vivificado por el Espíritu. Así seremos tras la resurección.

Por otra parte, como dice San Pablo ahora somos solo almas vivientes. Los vivientes son a su vez cuerpos con alma. Es decir, hablando impropiamente, somos unas "almas" en unos cuerpos con almas, o en términos precisos unos espíritus vivientes. Es decir, un cuerpo mortal y un alma mortal con un espíritu inmortal, pero este espíritu no vivifica al cuerpo ya que es el alma quien lo vivifica, pero mortalmente.

Por eso los místicos diferencian entre los ojos de la carne y la inteligencia material, de los ojos del espíritu y la inteligencia espiritual inmaterial. Los primeros son de naturaleza animal AUNQUE aberrante en los animales. Los segundos son por gracia divina.¿Se empieza a entender cómo se resuelve la polémica Garrigou-Lubac?

Es decir, de espíritus vivientes que somos ahora pasaremos a ser espíritus vivificantes.

El error del tomismo que arrastra de Aristóteles, si bien lo salva impropiamente santo Tomás diciendo que el alma es inmortal, pasa por alto la distinción entre espíritu y alma, que sí hace san Pablo.

Los animales solo tenían carne mortal y alma mortal por naturaleza, aunque por Gracia no morían ¿Alguien ya sabe por qué gracia no morían?.

Adán y Eva, antes del pecado original son solo Espíritu y cuerpo inmortal.

Adán y Eva, después del pecado, tienen Espíritu en un cuerpo mortal animado por una alma mortal. (lo que anima al cuerpo ya no es el espíritu divino sino el alma animal).

Y Adán y Eva, después de la resurección tiene un espíritu vivificante de su alma mortal y su cuerpo mortal (luego su alma y cuerpo son vivificados).

Son cambios ontológicos. Por eso desde el aristotelismo que incorpora Aquino es irresoluble porque parte desde el reino animal, sin dar cuenta de la aberración que nos hicieron Adán y Eva.

Gustavo L. dijo...

En fin, creo que he dado suficiente información para que el que tenga ojos espirituales sepa ya lo que fue el pecado original.

Ahora bien, si alguien cree que esta cuestión es demasiado técnica y difícil les voy a dar un aliciente: El Katejon es exactamente lo mismo que el Pecado Original.

Y es que en las obras de Ana Katerinna Emmerich está escrito que Adán y Eva pudieron pecar de una manera tal que hubiéramos sido irredimibles e irrescatables.

Ni que decir tiene que esto está relacionado con el Anticristo que es irredimible y con los sellados del 666 que también lo son.

¿Se sabe lo que es el Katejon? Pues si no lo saben aplíquense con el pecado original, porque si estas cosas están ocultas es por algo.

Y yo ya no sé si habré ido demasiado lejos.

Miles Dei dijo...

A partir de ahora y por deficiencia metafísica de la patrística mal entendida podemos completar a San Pablo.

Por un hombre entró el parto en el mundo.

Miles Dei dijo...

El error que nos presenta, Gustavo, se debe a que considera que la concupiscencia es pecaminosa de algún modo. La deficiencia metafísica para entender una naturaleza pura humana conlleva estas cosas. Dios todo lo ha creado bueno. La natura del hombre la hizo buena y con ella iba incluída la concupiscencia, los deseos de comer, de unirse sexualmente para tener descendencia, etc. El Pecado original conlleva un desorden de la concupiscencia pero no consiste en la concupiscencia.

Miles Dei dijo...

Sobre lo del alma mortal, cuidadito porque en el V de Letrán está definida la inmortalidad del alma:

"con aprobación de este sagrado
Concilio, condenamos y reprobamos a todos los que afirman que el
alma intelectiva es mortal o única en todos los hombres, y a los que estas cosas pongan en duda, pues ella no sólo es verdaderamente por sí y esencialmente la forma del cuerpo humano como se contiene en el canon del Papa Clemente V, de feliz recordación, predecesor nuestro, promulgado en
el Concilio de Vienne, sino también inmortal"

Gustavo L. dijo...

Miles, los santos padres antes del pecado original dejaron escrito que no precisábamos del alimento. Ni tampoco necesitábamos beber. Ni ir al excusado a hacer nuestras necesidades mayores ni menores. Cristo, cuando resucitó, tampoco tuvo que ir al excusado por el pescado que se comió. Las tripas ya no le duelen porque no tiene un apetito, si bien sabemos que volverá a beber el vino el día que entregue el Reino a nuestro Padre.

Sé que es locura para los gentiles y escándalo para los judíos, pero es lo que dijeron los santos padres.

El desorden puede ser de dos tipos.

Puede ser que la naturaleza de Adán y Eva pierda algo -la Gracia- que la desordene, que es tu hipótesis y la de San Agustín y Santo Tomás

Y puede ser que algo entre en la naturaleza de Adán y Eva que expulsa la Gracia, que es la hipótesis de la patrística. Las pasiones animales y la intelección divina es una mezcla no querida por Dios, que hicieron Adán y Eva.

Son diferente, legítimas, pero la tuya no es la tradicional, sino la de la costumbre, según mi opinión, que por supuesto puede estar equivocada.


El desorden de la concupiscencia no es meramente que nos falte la Gracia, sino que la animalidad entró en nosotros, que es lo que la expulsó. Los animales necesitan comer. Si no mueren. Nosotros, en nuestro, si no comemos morimos, a menos que seamos unos estigmatizados.

Por supuesto, si los estigmatizados no comen ni beben ni andan con mujeres, es porque Dios está enviando un mensaje a quienes estén lo suficientemente despiertos, para recordarnos como éramos en cierta medida, antes de la caída.

Porque si tu hipótesis fuera la correcta la Gracia del Bautismo regeneraría la Naturaleza, pero eso no ocurre, pues meramente la perfecciona.

Pero si mi hipótesis es correcta, bueno la de la patrística -que yo solo entrego lo que se me ha transmitido- la Gracia no regenera la Naturaleza en nuestra vida mortal, porque la naturaleza animal es mortal.

Y Dios hizo a los animales mortales por naturaleza, pero por Gracia comían del árbol de la Vida.

Por eso, Adán y Eva, como inmortales no necesitaban comer del árbol de la vida. Solo después, cuando cayeron al estado de animalidad, es cuando Dios se ve obligado a retirar el árbol de la vida, para que no se hagan inmortales en su maldad, con el efecto colateral que también el resto de animales no tuvieron acceso a él, es decir, la naturaleza fue sometida a la caducidad por culpa de Adán y Eva.

Piénsalo bien. El pecado original que se deduce de la patrística resuelve el monogenismo sin incesto y liquida la teoría de la evolución, que desde el Consejo Pontificio de Cultura, el papable Cardenal Ravassi promociona.

Dios da la orden a Noé de introducir 7 parejas de animales puros en el Arca y una pareja de animal impuro.

¿Cómo podía haber animales puros e impuros si el pecado original afectó tanto a unos como a otros?

¿Por qué Dios destruye a la primera humanidad cuando ya solo le queda Noé y un par de familias para repoblar la tierra?

¿Por qué no esperó a que quedara solo Noé y su esposa para repoblar otra vez la tierra por el incesto que tanto aborreció Dios en el Antiguo Testamento?

¿Por qué Dios reduce la vida al hombre según el Génesis a 120 años porque han persistido en el grave pecado de que todo lo que han hecho es PURA CARNE?

Vamos a ver, para explicar todos esos misterios solo hay que hacer una hipótesis sobre lo que consistió el pecador original. Una hipótesis conecta todo porque está en el origen y es un punto de fuga, junto con el Katejon, para entender lo que fue y lo que va a venir.

La ciencia es la explicación de los efectos por las causas. Y más válida es una teoría cuantos más efectos es capaz de explicar por menos causas.

Pues bien, hay una hipótesis que lo liga todo.

Los santos padres estuvieron cerca pero lejos, porque las profecías se entienden a medida que se acerca su cumplimiento. Ellos no pudieron porque no vivían los tiempos proféticos que algunos van a vivir.

Gustavo L. dijo...

s a todos los que afirman que el
alma intelectiva es mortal o única en todos los hombres
____________________________________

Leeme bien, por favor.

Ni Valtorta dijo que el pecado original es un pecado sexual, ni yo he dicho que el alma intelectiva es mortal.

Lo que he dicho es que el Hombre tiene ojos naturales y ojos sobrenaturales. Tiene un intelecto natural y un intelecto sobrenatural.

Porque tiene cuerpo, alma y espíritu según San Pablo.

Y como ya expliqué, el catecismo, por influencia aristotélica y tomistas, define bien,pero impropiamente al ser humano.

Somos cuerpo y alma inmortal. Pero como el alma es mortal según Aristóteles, y san Pablo dice que somos espíritu, y Cristo encomienda al Padre su espíritu (que no su alma al morir) es claro que alma inmortal es una amalgama este alma mortal y espíritu inmortal.

De ahí que los místicos digan que hay un entendimiento natural y otro sobrenatural. Ojos del cuerpo físico y ojos de espiritu.

Por esto Santa Teresa de Jesus dice que cuando se ve con los ojos sobrenaturales, es decir no ves con los ojos naturales, pero ves mucho más, porque ves como ve Dios.

Es decir, hay dos intelectos. Uno natural que muere con el cuerpo en nuestra cabeza, pero hay otro sobrenatural que no es mortal, el del espíritu.

Esto es de cajón. Cuando uno tiene un tumor en la cabeza, ya sea uno un mono, o un hombre, nuestro intelecto material lo pasa mal.

Evidentemente, Adán y Eva, hicieron birguerías con la materia, pero esta da para lo que da.

Por eso la gente tonta naturalmente puede ser muy inteligente sobrenaturalmente.







Miles Dei dijo...

A) Los Santos Padres son criterio exegético cuando coinciden todos en una misma sentencia y aún así no significa necesariamente que sea cierta infaliblemente dicha exégesis si la Iglesia no la define.

B) Los Santos Padres dicen... no. Citas y concretas. Ya te puse un artículo donde se demuestra que cada uno de los que has citado no hace referencia a esencia sexual en el pecado original. Al contrario no debemos confundirnos por su deficiencia de terminología para comprender la unidad substancial de alma y cuerpo, posteriormente objeto de Fe en el Concilio de Vienne. Tal como no nos puede confundir la antropología paulina que habla de cuerpo y alma y gracia que recrea al hombre, de otros modo.

C) Desiderium naturale non potest esse inane. Esto es una axioma que ayuda a evitar tus errores. Un deseo puesto en la naturaleza por Dios no puede quedar insatisfecho.

D)El hombre comía y podía reproducirse pues enre los mandatos expresos de Dios antes de la caída están el de repoblar la tierra y el trabajarla y no comer de un arbol determinado. Por detrás del relato se entiende la naturaleza humana tal como está hoy día en su biología. Los dones preternaturales no anulan las leyes de la biología, que son buenas y creadas por Dios.

Miles Dei dijo...

Ahora cosas más serias dentro de tu error.


Decir que la concupiscencia es pecado está condenado contra los jansenistas y seguidores de Bayo, que al final veníana a concluir como tu y los protestantes que la naturaleza humana está totalmente corrupta.

Interpretar a San Pablo como si dijera que la concupiscencia es pecado literalmente está también condenado por Trento en uno de los pocos casos que la Iglesia ha definido infaliblemente el sentido de un texto de la Escritura.

Decir que hay animales puros e impuros está condenado por Juan III contra los priscilianistas. Toda la creación material es buena. No hay nada malo en ella, ni la unión sexual, cosa que también se condena a los priscilianistas.

Gulstavo L. dijo...

A) Los Santos Padres son criterio exegético cuando coinciden todos en una misma sentencia y aún así no significa necesariamente que sea cierta infaliblemente dicha exégesis si la Iglesia no la define.
________________________________

¿Y quién ha dicho que yo niegue legitimidad a la hipótesis agustiniana?

Lo que digo es que tu niegas legitimidad a la hipótesis patrística.

B) Los Santos Padres dicen... no. Citas y concretas. Ya te puse un artículo donde se demuestra que cada uno de los que has citado no hace referencia a esencia sexual en el pecado original.
_______________________________

Te puse las obras donde leeerlas. Te puse a Aquino que reconoce que ALGUNOS ANTIGUOS doctores fueron de la opinión a la de EL doctor Agústín.

Algunos frente a uno. Más antiguos frente a uno más moderno (Agustín).

C) Desiderium naturale non potest esse inane. Esto es una axioma que ayuda a evitar tus errores. Un deseo puesto en la naturaleza por Dios no puede quedar insatisfecho.

Todavía no has entendido que fue el pecado original ¿Pero quién te dice que Dios puso el deseo natural en el cuerpo impuro de animal racional?

Ese es precisamente el error aristotélico que arrastra Santo Tomás, porque no está incluyendo que hicieron Adán y Eva en la materia.


D)El hombre comía y podía reproducirse pues enre los mandatos expresos de Dios antes de la caída están el de repoblar la tierra y el trabajarla y no comer de un arbol determinado

Te responde los Santos Padres que no, según de tu opinión.
___________________________


AQUÍ HAY DOS OPINIONES LEGÍTIMAS. Una que es la de los tomistas y neotomistas como tu, que bebe de Agustín, y otra, que es la que siguiendo a los Santos Padres, sigue las recomendaciones del Concilio Vaticano II de recuperar la Tradición y las Sagradas Escrituras, para no quedarnos en un sodoku neotomista.

Escrito está para el que tenga ojos.

Rastreado el error metafísico (insuficiencia aristotélica), el error de la costumbre católica (frente a la Tradición de los primeros padres), la explicación de por qué el pecado original ha permanecido oculto hasta la fecha (es el Katejon), la traslación del error dificultando la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción y especialmente en la disputada cuestión del deseo de ver a Dios.

En todo caso, opción legítima. No digo que la tuya no lo siga siendo todavía, pero de Lubac terminó por explicar las contradicciones a las que conducía el pensamiento que desde el Aquinante se ha traslado por la línea oficialista. Algo estaba mal cuando tantos doctores desde Scoto empezaron a poner problemas.

Chico, es el Concilio Vaticano II. Lamentablemente, no se implementó. Lo que hay es otra cosa. ¿Quién dijo que había que busca la hermenéutica de la continuidad? Pues eso, aquí está hecha, para el que tenga ojos.




Gustavo L. dijo...

Decir que la concupiscencia es pecado está condenado contra los jansenistas y seguidores de Bayo, que al final venían a a concluir como tu y los protestantes que la naturaleza humana está totalmente corrupta.

Interpretar a San Pablo como si dijera que la concupiscencia es pecado literalmente está también condenado por Trento en uno de los pocos casos que la Iglesia ha definido infaliblemente el sentido de un texto de la Escritura.

Decir que hay animales puros e impuros está condenado por Juan III contra los priscilianistas. Toda la creación material es buena. No hay nada malo en ella, ni la unión sexual, cosa que también se condena a los priscilianistas.

_______________________________

Como no has querido esforzarte en hacer la hipótesis de lo que fue el pecado original, me analogas con Bayo y Jansenio, que no dijeron lo que yo mantengo.

Adán y Eva no hicieron la materia corrupta sino que la desordenaron, la hirieron al hacer algo - o a alguien- contra el designio divino. No está corrupta sino que se corrompe.

Ya he dicho que hay una corriente que enfrentándose a Aquino comienza con Scoto, sigue con Bellarmino, Domingo de Soto, Francisco de Toledo, SE DESVÍA CON BAYO Y JANSENIO, y que centra Henri de Lubac.

Es Henri de Lubac quien hace saltar por los aires el tomismo de dos capas porque TODO ES GRACIA, aunque de Lubac no cierra el círculo porque es tomista, y no concibe que Tomás hubiera errado al enfocar la disputada cuestión del deseo natural de ver a Dios. Y es así, porque de Lubac comparte tu error antropológico de cómo era el hombre antes del pecado original.

Scoto, que se enfrente a Aquino, en la Inmaculada Concepción, se enfrenta a Aquino por el deseo de ver a Dios, dando lugar a esa corriente orillada por el neotomismo, hasta que de Lubac lo hizo saltar por los aires.

Lubac y Garrigou son dos genios. Los dos tenían razón, solo que comparten el mismo error antropológico (el tuyo), por eso quedó en tablas la cuestión. Pero el posconcilio, la falsa aplicación del Concilio, se deshizo de la corriente oficialista, quedándose con la de Lubac, cuando tenía que haber rastreado donde estaba el error.

El error está en el origen. Si uno hace la hipótesis correcta se deshacen todas las aporias. El pecado original es el Katejon.

Esto no es meramente una discusión intelectual. Es una advertencia para lo que ha de venir.

Con las persecuciones romanas moríamos salvos y éramos semillero de cristianos.

Pero ahora no va a ser así, porque si estos tiempos no se acortaran nadie sería salvo.

¿Lo comprendemos? Vamos a ver cosas que van a hacer que dudemos como Pedro dudó. Ríete tu de lo del sínodo de noviembre.

Léelo todo otra vez. Ni lo que he escrito es bayismo, ni jansenismo, y menos aún de lo que dices de la concuspiscencia.

Hay un Génesis y hay un Apocalipsis. Hay un diluvio de agua y hay un diluvio de fuego. Hay un pecado original que es el retenedor de una mal relativo, nosotros, en el mundo antiguo. Y hay un retenedor, el katejon, para el mundo moderno, de un mal absoluto, el Anticristo y sus sellados.

Por el Hijo de Dios por Naturaleza todo se hizo, según el designio del Padre y la santificación del Espíritu que da vida.

Pero los Hijos de Dios por Gracia, instigados por Satanas, participando del poder del Hijo de Dios por Naturaleza, sin el designio del Padre y sin la santificación del Espíritu Santo, co-crearon algo, por instigación satánica, pues por la envidia de Satanás de ese poder entró la muerte en el mundo.



Gustavo L. dijo...

Decir que hay animales puros e impuros está condenado por Juan III contra los priscilianistas. Toda la creación material es buena. No hay nada malo en ella, ni la unión sexual, cosa que también se condena a los priscilianistas.
_________________________________

Desde luego que no hay animales puros e impuros según el punto de vista de la condena de Juan III.

Es el mismo Cristo quien en dos ocasiones habla sobre lo puro y lo impuro de los animales para condenar esa distinción que hacían los judíos observantes. Es Cristo quien les dice que la impureza viene de dentro y de no comer a tal o a cual animal. Es Cristo quien le dice a Pedro que no llama impuro cuando le dice mata y come.


Pero es que el Génesis habla de animales puros e impuros DESDE OTRO PUNTO DE VISTA, este no condenado por la Iglesia Católica.

Son los judíos los que confunden el sentido de los animales puros e impuros del Génesis, aplicándolo luego mal porque lo interpretan desde un punto de vista equivocado.

Ese punto de vista equivocado es el que condena Juan III y Cristo.

¿Qué son los animales impuros del Génesis? ¿Cómo puede haber animales puros e impuros si el pecado original afectó a todos? ¿Por qué Dios le dice a Noé que introduzca 7 parejas de animales PUROS (7, perfección divina) pero solo 1 pareja de animal IMPURO?

¿Por qué hubo monogenismo PERO digo yo que además no hubo incesto?

¿Por qué dice Dios a Noé que los días de los hombres serán reducidos a 120 años porque lo que han hecho (repetición del pecado original) es MERA CARNE?

¿Qué fue el pecado original?
¿Qué es el Katejon?
¿Quién es el Anticristo?
¿Por qué dijo Ana Katerinna Emmerich que Adán y Eva pudieron pecar de tal manera que no habría habido redención posible? ¿Qué es el Katejon?

¿Qué es hoy la mentira del Padre de la mentira?

¿Dónde está su poder homicida hoy desde el comienzo?








Miles Dei dijo...

No. Aquí hay una opinión que es un craso error en teología y que además conlleva sentencias heréticas (negación de la inmortalidad del alma y de que sea la forma del cuerpo con el que forma una unidad substancial; afirmación de lo pecaminoso de la concupiscencia; afirmación de carnes puras e impuras; afirmación de la unión sexual como fruto del pecado)

Luego hay otras opiniones teológicas libres de error y que respetan el dogma.


Aparte hay una exégesis errada de algunos Santos Padres y la confusión técnica de la autoridad de tal interpretación.

Es así de simple.

Miles Dei dijo...

El final mezclando el deseo de ver a Dios, De Lubac y el katejón, al que se llama, rizando el rizo del error de método, contra la misma opinión patrística: la esencia oculta del pecado original, es todo una antolgía de hasta donde pueden llegar las cosas raras.

¿Por qué no dices simplemente como los priscilianistas que el hombre era un ángel más y que por el pecado se le creó un cuerpo y acabó sometido al demiurgo? Es más fácil sencillo y menos críptico, en serio.

La gnosis está ya inventada hace siglos. La distinción de órdenes, la terminología metafísica de la filosofía perenne, los conceptos escolásticos que salían de lo mejor del pensamiento humano acumulado, no fueron invenciones superfluas, sino el resultado de la razón natural iluminada por la fe sobrenatural en orden a discernir los errores frutos de la falta de precisión de las divagaciones, y exageraciones en muchos casos, de las primeras generaciones de personas que afrontaron la Revelación. Hoy todo eso parece algo superfluo y así nos luce el pelo. Repetimos errores pasados.

Gustavo L. dijo...

La gnosis está ya inventada hace siglos.
_______________________________

Parece que no quiere leer a Santo Tomás de Aquino.

Es él, Santo Tomás, quien dice que ALGUNOS ANTIGUOS DOCTORES fueron de la opinión contraria a la de San Agustín, por la que la reproducción de Adán y Eva no habría sido sexual.

Es decir, son ALGUNOS frente a San Agustín.

Usted puede legítimamente pensar como San Agustín. Legítimamente puedo pensar yo otra cosa, según el sentir de la patrística.

Del resto de sus objeciones ya dí buena cuenta.


Castellani ya explicó como San Agustín se equivocó por la interpretación alegórica del capitulo 13 del Apocalipsis. Yo le he contado el resto de la película.

Asomarse al abismo no es para todos (Leonardo Castellani.


Gulstavo L. dijo...


Por cierto, para las fuentes de la patrística en las que se afirma que en caso de no haber pecado original, la reproducción humana no hubiera sido sexual:

Marriage and Virginity According to St. John Chrysostom

del Padre de la cismática Iglesia ortodoxa Archpriest Josiah B. Trenham

http://www.amazon.com/gp/product/1887904301/ref=pe_157280_123686280_em_1p_0_ti

Aunque el Padre Josiah cree que la multiplicación de Adán y Eva sin pecado original hubiera sido espiritula, no es demasiado maniqueo pues es padre de 10 hijos.

Evidentemente, el pecado original -ancestral- tal como lo entienden los ortodoxos, es una versión claramente inferior a cómo lo enuncio san Agustín.

Precisamente, si la Iglesia siguió a San Agustín contra la tradición en esta cuestión de la reproducción fue porque San Agustín brilló como nadie como doctor de la Gracia.

Los cismáticos, al no tener la tentación de la escolástica, tienen muy trillado quien dijo qué cosa entre los santos padres.

Ellos tampoco han podido derivar el pecador original porque cicateramente rebajan a San Agustín, el mejor doctor de la antigüedad, a la altura de meramente bendito.

En fin, son cismáticos pero al menos leen a los Padres.

Otro recurso con traducciones de los padres es este.

http://www.amazon.com/Genesis-Creation-Early-Seraphim-Rose/dp/1887904255/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1410868803&sr=1-1&keywords=seraphim+rose

Muy interesante porque este es de los pocos padres ortodoxos que resistió a sus pares en los 70 y 80, cuando se puso de moda atacar a San Agustín entre los cismáticos.

Interesante porque ahí están las cistas textuales de los padres sobre estas cuestiones.




Gustavo L. dijo...


Para el deseo natural de ver a Dios, aunque ninguno de estos libros enfoca la cuestión como la he descrito, son buenos recursos para ver la historia de la disputada cuestión

Este es completamente pro-Garrigou

No resuelve la cuestión pero traza la historia desde Aquino perfectamente.

http://www.amazon.com/Natural-Desire-According-Thomas-Interpreters/dp/1932589546/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1410869005&sr=8-1&keywords=desire+to+see+god

Este es una versión condensada, y más accesible.

http://www.amazon.com/Nature-Grace-Approach-Thomistic-Ressourcement/dp/1625644248/ref=sr_1_2?ie=UTF8&qid=1410869005&sr=8-2&keywords=desire+to+see+god


Bueno, y por supuesto este otro, que fue la bomba de relojería del tomismo bicapa, que no necesita presentación.

http://www.amazon.com/Mystery-Supernatural-Milestones-Catholic-Theology/dp/0824516990/ref=pd_sim_b_3?ie=UTF8&refRID=1J0CJV384522VQ0NZ65M

Gustavo L. dijo...



Y el que quiera ir a las mismas fuentes de los Padres, lo mejor es que adquiera esta enciclopedia católica que está en inglés.

http://store.newadvent.org/caencd.html

Muy interesante para quien quiera diferenciar que opinaron los santos padres y qué opinaron los gnósticos a los que combatieron, no sea que algunos acaben identificando a los santos padres con los gnósticos.




Anónimo dijo...

Animo a Miles a que se tome el tiempo necesario para refutar la enorme cantidad de opiniones temerarias, errores teológicos y hasta herejías que aquí se ha permitido exponer a Gustavo. No cabe duda que lo más difícil será discernir por dónde empezar entre tanta confusión. Le sugiero estos temas: 1 La naturaleza exige, simpliciter, la gracia: condenado 2.- La mortalidad del alma:condenado 3: la equiparación del orden natural de la creación y el sobrenatural de la elevación, pensamiento de Lutero y calvino: condenado 4.- Los elemento para determinar la moralidad de los actoc humanos, que explican porque no hubo pecado en la propagación de la raza al comienzo. 5. La concupiscencia es pecado: condenado. 6.- La asimilación entre los dones preternaturales a los sobrenaturales en el paraíso: condenado
Y si se quiere puede terminar con las herejías, bien digo, contenidas en el Poema famoso de Valtorta ( sin entrar si son dichas por ella misma, puestas por el editor, mal traducidas, ni juzgar sobre la advertencia de su entendimiento) en el que atribuye impíamente la edición española, a la Santísima Virgen y a Nuestro Señor el fomes peccati,lo cual va contra varios dogmas de la Santa Madre Iglesia, ya que ni la Madre de Dios ni Dios nuestro Señor lo tuvieron.

Por lo demás unos preferirán leer a Valtorta y otros ver Piratas del Caribe y otros formarse un lío mental leyendo sin asimilar.

Gustavo L. dijo...


Hagamos algún repaso de los gnósticos católicos de la patrística.

Empecemos por el gnóstico San Antanasio el Grande.


En su interpretación sobre el salmo 50:5 dice el gnóstico Atanasio.

"The original intention of God was for us to generate not by marriage and corruption. But the transgression of the commandment introduced marriage on account of the lawless act of Adam, that is, the rejection of the law given him by God. Therefore all of those born of Adan are "conceived in iniquities," having fallen under the condemnation of the forefather"

El fin, para ser la figura que tanto gusta a los amigos de la FSSPX, entre los que me cuento yo también, Atanasio fue un gnóstico de cuidado, a pesar de ser el instrumento de Dios para vencer a los arrianos.

Si no es a las duras, a las maduras.

Gustavo L. dijo...


Otra de gnósticos.

San Máximo Confesor, conocido gnóstico anticatólico que vivió como 300 años después de San Atanasio, y DESPUÉS de San Agustín, copia en literal crudo la enseñanza del gnóstico San Atanasio, en su obra
Questions an Doubts 1.3(CCSG 10:138-39), trans. Despina D. Prassas pp. 141-42)

Quizá el propósito por el que el gnóstico San Máximo el Confesor se adhirió al pensamiento gnóstico de San Atanasio, esté inscrito en la lápida de un gran monseñor, que dice algo como "“Tradidi quod et accepi” (he transmitido lo que recibí).

Gustavo L. dijo...


Otro gnóstico de cuidado es que se apellida Crisóstomo y responde al nombre de Juan.

Este nació antes que San Agustín, y el muy gnóstico dejó escrito:

"Why did marriage not appear before the disobedience? Why was there no intercouse in Paradise? Why not the pains of childbirth before the curse?

Because at that time these things were superfluous. The necessity arose later because of our weakness, as did cities, arts and skills, the wearing of clothes, and all our other numerous needs.



Gustavo L. dijo...


Vamos con mi grupo favorito de gnósticos herejes.

El gnóstico Gregorio de Nissa en su libro On the Making of Man, XVII.4., no se le ocurrió otra cosa que decir el siguiente cacho de herejía gnóstica:

4. Now that we have thus cleared up these matters, let us return to our former point—how it was that after the making of His image God contrived for His work the distinction of male and female. I say that the preliminary speculation we have completed is of service for determining this question; for He Who brought all things into being and fashioned Man as a whole by His own will to the Divine image, did not wait to see the number of souls made up to its proper fullness by the gradual additions of those coming after; but while looking upon the nature of man in its entirety and fullness by the exercise of His foreknowledge, and bestowing upon it a lot exalted and equal to the angels, since He saw beforehand by His all-seeing power the failure of their will to keep a direct course to what is good, and its consequent declension from the angelic life, in order that the multitude of human souls might not be cut short by its fall from that mode by which the angels were increased and multiplied—for this reason, I say, He formed for our nature that contrivance for increase which befits those who had fallen into sin, implanting in mankind, instead of the angelic majesty of nature, that animal and irrational mode by which they now succeed one another.

Claro, hay que recordar que a este gnóstico hereje lo hizo sacerdote y obispo el gnóstico hereje de su hermano San Basilio el Grande.

Es de suponerse que el bueno de San Basilio compartiría las herejías gnósticas del San Gregorio de Nissa, puesto que lo consideraba mejor teólogo que el.

El cuarteto de herejes gnósticos lo completaba Santa Macrina y el amigo íntimo (platónicamente) de todos ellos, el gnóstico San Gregorio Nacianceno, que al parecer no llevó a cabo es máxima del evangelio de separarse de esa familia de gnósticos herejes, sin duda porque pensaba como ellos.

Gustavo L. dijo...


Vamos con mi grupo favorito de gnósticos herejes.

El gnóstico Gregorio de Nissa en su libro On the Making of Man, XVII.4., no se le ocurrió otra cosa que decir el siguiente cacho de herejía gnóstica:

4. Now that we have thus cleared up these matters, let us return to our former point—how it was that after the making of His image God contrived for His work the distinction of male and female. I say that the preliminary speculation we have completed is of service for determining this question; for He Who brought all things into being and fashioned Man as a whole by His own will to the Divine image, did not wait to see the number of souls made up to its proper fullness by the gradual additions of those coming after; but while looking upon the nature of man in its entirety and fullness by the exercise of His foreknowledge, and bestowing upon it a lot exalted and equal to the angels, since He saw beforehand by His all-seeing power the failure of their will to keep a direct course to what is good, and its consequent declension from the angelic life, in order that the multitude of human souls might not be cut short by its fall from that mode by which the angels were increased and multiplied—for this reason, I say, He formed for our nature that contrivance for increase which befits those who had fallen into sin, implanting in mankind, instead of the angelic majesty of nature, that animal and irrational mode by which they now succeed one another.

Claro, hay que recordar que a este gnóstico hereje lo hizo sacerdote y obispo el gnóstico hereje de su hermano San Basilio el Grande.

Es de suponerse que el bueno de San Basilio compartiría las herejías gnósticas del San Gregorio de Nissa, puesto que lo consideraba mejor teólogo que el.

El cuarteto de herejes gnósticos lo completaba Santa Macrina y el amigo íntimo (platónicamente) de todos ellos, el gnóstico San Gregorio Nacianceno, que al parecer no llevó a cabo es máxima del evangelio de separarse de esa familia de gnósticos herejes, sin duda porque pensaba como ellos.

Gustavo L. dijo...



Dentro del grupo de gnosticos católicos y herejes del demonio que estamos retratando, hay uno que yo llamo de los RE-GNÓSTICOS.

Regnósticos, porque si bien lo que hemos transcrito previamente es necedad para los neopaganos y escándalo para los neojudíos, hay regnósticos que todavía causan aún mas necedad y escandalo, si cabe.

Me refiero, por ejemplo, al re- gnóstico San Gregorio el sinaita, que fue mas lejos y afirmó que el hombre creado incorruptible, fue creado sin humores corporales.

Lo de humores corporales para los pocos duchos en palabras antiguas, se refiere a los fluidos corporales. Vamos, no es no tuviéramos semen. Es que no teníamos ni sangre. (leerlo en la versión rusa o en la eslava de la Philokalia (Dobrotolyubiye).

No todo es latín o griego antiguo.

Gustavo L. dijo...



El hereje gnóstico de San Juan Damasceno dejó escrito lo mismo en On the Orthodox Faith 4.24)

Miles Dei dijo...

Gustavo,antes de seguir dos preguntas:

¿entiendes que no todo lo que enseñan o dicen los Santos Padres es verdadero y que pueden errar?

¿Qué valor das al magisterio de la Iglesia Católica?

Cuando las respondas nos vamos a los Santos Padres y a lo que dicen y por qué y dependiendo de que lo dicen. Igual el abismo al que no te has asomado te lo muestro bajo tus pies.

(No hace falta argumentar sobre las condenas porque para eso son condenas. La razón teológica es suficiente para mostrar el error de esta opinión de Gustavo que además adolece de método en el estudio de la patrística)

Gulstavo L. dijo...


Miles ¿Al leer comprendes?

Gustavo L. dijo...


Por si no quedó clara la pregunta anterior por breve lo explico algo más.

Mira, no he dejando ninguna pregunta tuya por contestar. Con algunas respuesta estarás en desacuerdo y otras te parecerán un disparate, pero al menos, por educación, yo las respondo.

Cuando tu respondas las muchas que te he hecho yo, hablamos.

¿Sabes que Cristo se hizo igual al hombre salvo en el pecado?

¿Sabes que Cristo no pasó por un parto natural como todo hijo de vecino?

¿Ves la conexión? Pues hala. Ya tienes tarea.












Miles Dei dijo...

No. No has respondido. La soflamas de citas ya te di un artículo que las trata una a una en una profundidad mayor que la traducción del episcopaliano. Si hubieras mirado esa referencia verías por donde va el tema. Sobre lo ilegítimo de tal opinión pasas ampliamente de las condenas presentadas y los que leen deberían saber el porqué. La teología católica tiene unos lugares propios que pareces menospreciar

Gulstavo L. dijo...


Menos pico y más pala.

¿Sabes que Cristo se hizo igual al hombre salvo en el pecado?

¿Sabes que Cristo no pasó por un parto natural como todo hijo de vecino?

¿Ves la conexión? Pues hala. Ya tienes tarea.


Miles Dei dijo...

¿Por qué te pone nervioso la cita del magisterio y rehuyes contestar?

Miles Dei dijo...

Por ejemplo, para abrirle boca y mostrar algo sobre la soflama de citas copio las conclusiones de Felix Asensio sobre el Damasceno y la cita que se alega del De Orthodoxa Fide (Recuerdo que Asensio estudia todas esas citas propuestas y copiadas aquí):


"Ni Ziegra atribuye a S. Juan Damasceno idea alguna de un primer pecado sexual, ni en los escritos del santo se la ha descubierto hasta ahora.
La frase, alegada como fundamento de esta idea por parte del Damasceno, si, considerada fuera del contexto puede dar la impresión de un Adán-niño en general y en la cuestión del sexo en particular antes de comer del árbol ; considerada dentro del contexto y a la luz de otros pasajes del santo, el pretendido doble Adán-niño y la posible alusión a un primer pecado sexual desaparecen.
Si, ante un cierto ambiente de la época, el Damasceno habla de uu paraíso espiritual, no es para negar la existencia de un paraíso sensible, que él claramente admite."



Felix Asensio, artículo citado de Gregorianum, p. 389.



La nota final del artículo, al cual me remití en su momento es la siguiente:

NOTA FINAL
Llegados al fin de este trabajo, sólo una invitación a reflexionar sobre aquella afirmación de Coppens que transcribimos al principio: « Reuniendo todos los partidarios de la. txc-gesis sexual, todavía no podemos hablar de una nube de testigos; pero su número va creciendo y comienza a ser imponente. En toda hipótesis, hay ya más que suficiente para que pueda suscitarse la cuestión de saber cómo se ka perdido la tradición a.
Ante estas palabras, y ante la lista de testigos aducidos y cuyos testimonios apenas se desfloran, se esperaban estudios y conclusiones más definitivos. Sin afirmar que unos y otras lo sean en este trabajo, creo haber dado una cierta luz en la materia, y sobre todo haber demostrado que no se puede hablar, como de un hecho, de una tradición perdida, mientras las pruebas no sean lo suficientemente decisivas. Hasta ahora ni individual ni colectivamente lo son.

Miles Dei dijo...

Sobre el abismo al que hay que asomarse en la patrística tiene un bello estudio desarrollado sobre este tema concreto del matrimonio por el agustino Pedro Langa. Allí tras tratar a los mismos autores citados dice:

"Hay en el análisis patristico, siendo así,causas ontológicas, protológicas y escatológicas heredadas —con raigambre más o menos profunda, según ios casos— de antropologías dualistas tipo platónico sobre todo, sin excluir las de carácter encratita, seguro el moderado. De igual modo influyen para otros problemas afines, en éste quizá no tanto, el gnosticismo y el estoicismo. Lo que de específico guardan las concepciones aquí dichas —filtradas hasta Orígenes vía Filón, y por él a los demás autores revisados— es que no sólo continúan el dualismo platónico, sino que, al ser utilizadas en orden a la explicación del dato revelado, lo agravan."

Vamos, que con mucha dulzura técnica muestra el cuidado que hay que tener en el contexto filosófico patrístico. Eso por lo que es necesario el avance escolástico y por lo que luego la Iglesia católica verá a Santo Tomás como el DOCTOR COMUN a modo de baliza segura desde la que divagar con el pensamiento que se asimila continuamente en la teología.

Jorge Rodríguez dijo...

Digo yo, ¿porque en ves de tomar antropologías aristotélicas y platónicas para tratar la creación no toman la antropología de Darwin y trabajan con ella a ver si se puede encajar la teología con la ciencia de una buena vez?

Gustavo L. dijo...

Anónimo Jorge Rodríguez dijo...
Digo yo, ¿porque en ves de tomar antropologías aristotélicas y platónicas para tratar la creación no toman la antropología de Darwin y trabajan con ella a ver si se puede encajar la teología con la ciencia de una buena vez?
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Las contradicciones en el tomismo, y especialmente en el neotomismo, al no haber integrado el pecado original en las filosofías platónica y aristotélica, lo que ha hecho es que el Vaticano se haya dado por vencido en la cuestión de la teoría de la evolución, y se dedique a promocionarla desde el Consejo Pontificio de Cultura del Cardenal Ravassi.

Desde allí la promocionan a los docentes católicos para que la hagan llegar hasta sus alumnos, por ejemplo, a través de cursos presenciales, incluso a través de plataformas por internet.

Por ejemplo, un curso que organiza la facultad de teología de Cataluña según las directrices del Consejo Pontificio lo puede encontrar en este link:

http://www.scienceandfaithbcn.com/

Es decir, lo que usted pide, ya lo están haciendo desde Roma. Incluso con ayuda de neotomistas y con una lectura alegórica del Génesis.

La comprensión errónea del pecado original en lo que en concreto consistió, provocada por un mal interpretación de San Agustín fuera de la Tradición de su tiempo, nos ha dejado indefensos ante la teoría de la evolución, porque los católicos ya no interpretan el Génesis en literal simbólico, al igual que hacen lo mismo con el Apocalipsis, también por influencia de San Agustín.

Por eso la herejía protestante sigue viva a diferencia de tantas herejías que liquidó el Espíritu Santo. Es el literalismo protestante quien es el responsable de la teoría del diseño inteligente, que el Vaticano de ahora aborrece. Y que constituye un gran freno para los evolucionistas romanos.

Estamos en un momento de gran tensión en la Iglesia. El Espíritu Santo, para que la Verdad no abandone a la Iglesia Católica, se sirve de errores enfrentados para que el mal no progrese.

Por ejemplo, les gustaría ir más allá si cabe en la aceptación de la teoría de la evolución, pero el diálogo ecuménico con los protestantes lo impide. Algo parecido pasa con los ortodoxos y la liturgia.

La teoría de la evolución dinamita todo los dogmas. De hecho, la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción es apenas unos años antes de la publicación del libro El Origen de las Especies. No fue casualidad.

La teoría de la evolución tritura la sexualidad católica, porque si el sexo está en nuestra naturaleza, y los primates son muy promiscuos, la sexología ve el sexo como juego.

De hecho, el mal llamado chimpance enano, pues es una subespecie diferente, no solo es promiscuo, sino que "practica" sexo. Es decir, utiliza el sexo como una función liberadora del stress social en un grupo de monos con una hembra dominante, en el que es muy frecuente el sexo homosexual y la cópula en diversas posiciones.

Desde una postura evolucionista, una vez conocidos estos hechos, es fácil razonar que la homosexualidad es algo natural.





Gustavo L. dijo...

Digo yo, ¿porque en ves de tomar antropologías aristotélicas y platónicas para tratar la creación no toman la antropología de Darwin y trabajan con ella a ver si se puede encajar la teología con la ciencia de una buena vez?
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Si desea usted conocer quienes estamos entre los últimos de los mohicanos defendiendo una interpretación literal simbólica del Génesis en contra de la teoría de la evolución, busque entre los recursos
del Instituto The Kolbe Center for the Study of Creation.

Tienen una librería online donde están los pocos recursos católicos contemporáneos que rechazan la teoría de la evolucíón.

Especialmente interesante son estos libros

The Doctrines Of Geneses 1-11 del Padre Victor P. Warkulwiz (es bastante extenso, pues son 500 páginas)

Más completo es Genesis, Creation and Early Man (1.200 páginas). Es de un padre ortodoxo, pero está en línea con lo que afirma la patrística.

Y para un estudio metafísico, breve pero potente, The Metaphysics of evolution por Chad Ripperger de la FSSP.

Y luego, también es bueno el comentario Humani Generis on evolution, del padre Victor P. Warkulwiz

La librería online con estos libros en el siguiente enlace:

http://www.kolbecenter.org/store/#!/Books/c/3268836/offset=0&sort=addedTimeDesc




Gustavo L. dijo...

Digo yo, ¿porque en ves de tomar antropologías aristotélicas y platónicas para tratar la creación no toman la antropología de Darwin y trabajan con ella a ver si se puede encajar la teología con la ciencia de una buena vez?
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Aristóteles funciona muy bien:

La explicación aristotélica de la vida sigue el siguiente esquema

a)El viviente se especifica y se define por una serie de funciones (nutrición, reproducción,..et). Tales actividades o actos son, en suma, lo que denominamos vida.

b) El alma -que no se identifica sin más con la vida- es también acto. De este modo, el alma resulta ser entelequia o acto primero del viviente y la vida su acto segundo.

c) Pero todo acto lo es de una potencia. De ahí que la separación existente en los vivientes naturales entre el acto primero (alma) y los actos segundos (funciones vitales) implique la existencia de potencias correspondientes a estos últimos (nutritiva, sensitiva,..etc), que son las potencias o facultades del alma.

En fin, parece un poco rollo, pero con un ejemplo se entiendo mejor.

Hay una ranita, no recuerdo la especie, creó que en Canadá, que cuando llega el invierno se congela. Es decir, no es que esté hibernado con una disminución de las funciones vitales, sino que todas las funciones se desconectan completamente.

Con la llegada de la primavera, al descongelarse, reacciones químicas ponen su corazón en marcha, y se activan las funciones vitales.

Ahora bien, si la congelación es muy severa, cuando llega la primavera la rana se descongela pero las funciones vitales no se activan porque está muerta.

Es decir, en circunstancias normales de congelación, la rana tiene alma (acto primero) pero no funciones vitales (acto segundo). Osea no tiene vida pero está en potencia de tener vida, algo que ocurrirá en la primavera. Pero si la congelación es severa, el cuerpo se desorganiza y el alma inmaterial muere.

Aristóteles fue capaz de llegar a todo esto sin tener el ejemplo de la ranita.





Gustavo L. dijo...

(siguiendo con la ranita)

Evidentemente, el alma es mortal. Por eso Cristo, cuando muere en la cruz, muere con su cuerpo y su sangre (figura del alma), por lo que encomienda el Espíritu al Padre.

San Pablo lo dice claramente cuando habla del hombre como un ser con cuerpo, alma y espíritu.

Lo que animaba el cuerpo mortal de Cristo era su alma mortal, pero no su Espíritu Divino. Por eso Pablo habla de que el hombre es un alma viviente.

Una vez que Cristo resucita es un Espíritu vivificante, según San Pablo. El cuerpo ya no es vivificado por el alma sino que es el Espíritu quien lo hace.

En fin, todo esto está ligado a que oficialmente la Iglesia no ha querido o no ha sabido definir qué fue el pecado original.

El catecismo habla de esta composición de manera impropia al definir al hombre como un cuerpo con alma inmortal, porque habla de manera impropia del pecado original.

O mejor dicho, como no ha definido precisamente qué fue el pecado original, todavía no ha definido precisamente qué es el hombre.

¿Está mal el catecismo? No. La revelación ya fue hecha, pero la comprensión de la revelación es gradual.

Por eso, mientras no se incorpore el pecado original a la metafísica aristotélica que sigue santo Tomás, no hay nada que hacer.

Todos estos errores le impidieron comprender la naturaleza de la Inmaculada Concepción.

Solo hay que coger el hilo de este error de Santo Tomás y tirar del él.

Es el Doctor Común pero no es infalible. O al menos no lo es de todos los principios afectados por este error. En el resto, hay que seguir a aquel Papa que dijo "no sin grave error se puede alejar uno de la metafísica tomista, en especial la de Santo Tomás.

En fin, en lo esencial unidad, en el resto libertad.




Miles Dei dijo...

No hay unidad en lo esencial cuando se dice esto: "En fin, todo esto está ligado a que oficialmente la Iglesia no ha querido o no ha sabido definir qué fue el pecado original."

Otra más del despropósito.

Sobre la Evolución, hace tiempo que la Humani Generis sentó la vía adecuada en teología. El problema está en manos de los biólogos y no de los teólogos. Por otro lado tenemos una reedición del problema. La exégesis impreganda de biologismo es tan mala como la impregnada de espiritualismo. Por eso la síntesis de Santo Tomás es única para abordar el complejo humano, pues ninguna como ella ha mostrado la unidad substancial de lo espiritual y lo corporal en el hombre.


"Por todas estas razones, el Magisterio de la Iglesia no prohíbe el que —según el estado actual de las ciencias y la teología— en las investigaciones y disputas, entre los hombres más competentes de entrambos campos, sea objeto de estudio la doctrina del evolucionismo, en cuanto busca el origen del cuerpo humano en una materia viva preexistente —pero la fe católica manda defender que las almas son creadas inmediatamente por Dios—. Mas todo ello ha de hacerse de manera que las razones de una y otra opinión —es decir la defensora y la contraria al evolucionismo— sean examinadas y juzgadas seria, moderada y templadamente; y con tal que todos se muestren dispuestos a someterse al juicio de la Iglesia, a quien Cristo confirió el encargo de interpretar auténticamente las Sagradas Escrituras y defender los dogmas de la fe. Pero algunos traspasan esta libertad de discusión, obrando como si el origen del cuerpo humano de una materia viva preexistente fuese ya absolutamente cierto y demostrado por los datos e indicios hasta el presente hallados y por los raciocinios en ellos fundados; y ello, como si nada hubiese en las fuentes de la revelación que exija la máxima moderación y cautela en esta materia.

Que aproveche.

Sergio dijo...

Gustavo, dinos: qué fue exactamente el pecado original y que es exactamente el katejon?

Esto ya se va pareciendo a lo de El Escorial: comienza hablando de la Virgen y acaba hablando de platillos volantes.

Gulstavo L. dijo...

Blogger Sergio dijo...
Gustavo, dinos: qué fue exactamente el pecado original y que es exactamente el katejon?

Esto ya se va pareciendo a lo de El Escorial: comienza hablando de la Virgen y acaba hablando de platillos volantes.

____________________________________

¿Por qué crees que en el Génesis no está descrito explícitamente?

¿Por qué crees que San Pablo ,cuando habló del retenedor o katejon, tampoco lo mencionó explícitamente?

Los judíos esperaban un mesías político hace 2000 años. Pocos esperaban un mesías espiritual.

¿Por qué crees que va a ser diferente ahora entre los propios cristianos?

Como en tiempos de Jesús hay fariseos,celotes,saduceos,herodianos,...... y esenios.

Éstos últimos eran justos, pero tampoco se dieron por enterados de la venida del Mesías. ¿Por qué va a ser diferente ahora?

Como dijo el Padre Leonardo Castellani :asomarse al abismo no es para todos.

¿Por qué cree usted que no es para todos?


Sergio dijo...

Después de sus invitaciones a tirar del hilo lo menos que podíamos esperar es que tirara usted.

Venga, tire.
Después de haber afirmado la mortalidad d

Gulstavo L. dijo...


Por último, indicar para el que se haya perdido, donde está el error de Miles en relación a la patrística.

El error está en que él confunde la causa con el efecto.

Los gnósticos heretizaban en la Antigüedad señalando que el pecado original fue un pecado de tipo sexual.

La patrística de todos esos autores que he citado, unos 12, pero hay más, señalaron que, entre las consecuencias del pecado original, estaba la reproducción sexuada.

Lo que se condenó fue la hipótesis de los gnósticos del pecado sexual, a instancias precisamente de esos santos padres, que les combatían, predicándoles que el sexo es consecuencia del pecado original, que no habría sido un pecado de tipo sexual, en absoluto. Como consecuencia fue la muerte, porque tampoco la muerte es la concreción del pecado original.

San Pablo lo sabía bien. Por eso instaba a todos a permanecer vírgenes, si es que recibían el don del celibato, pero que en caso de no ser así, para no irse al infierno, se casaran en santo matrimonio.

Por último indicar, que más amigo de Santo Tomás quiero serlo de la Verdad.

A Santo Tomás lo he tratado mejor que bien. Señalé como el error fue de Aristóteles, y que Santo Tomás no pudo saberlo, porque el pecado original es el Katejon.

Y el Katejon solo se podía conocer en el final de los tiempos de las naciones, porque las profecías se aclaran a medida que nos acercamos a su cumplimiento.




Miles Dei dijo...

Y esa interpretación del Katejon no fue dada a ningún santo padre o doctor el conocerla salvo a usted y sus ojos místicos ¿verdad?

Miles Dei dijo...

Además tenemos que el que se opone a que aparezca el inicuo es precisamente el pecado original. Cosa harto rara.

Gustavo L. dijo...

Blogger Sergio dijo...
Después de sus invitaciones a tirar del hilo lo menos que podíamos esperar es que tirara usted.

Venga, tire.
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Escríbame a gustavo.lino@ya.com

Pero escríbame solo si es capaz de entender lo que he dicho de los santos padres.

Es decir, que según la opinión de estos, la reproducción sexual es una CONSECUENCIA del Pecado Original.

Es decir, el pecado original no es un pecado sexual, que es una de las hipótesis gnósticas, que combatieron aquellos santos padres al unísono afirmando que, la generación en la carne, la corrupción de la carne, la reproducción de la carne, y la nutrición de la carne, son consecuencias del pecado original, que no es ninguna de esas cuatros cosas.

Si no es capaz de jugar limpio no me escriba, porque para mí esto no es un juego.

Gustavo L. dijo...

Y esa interpretación del Katejon no fue dada a ningún santo padre o doctor el conocerla salvo a usted y sus ojos místicos ¿verdad?
_________________________________

Las profecías se aclaran a medida que se acerca su cumplimiento.

Porque quien las profetiza ha de usar elementos de su tiempo para gentes de un tiempo futuro, muy diferente al suyo propio, por lo que han de utilizarse símbolos.

Por otra parte, si la profecía no era para el tiempo de los santos padres, no podían saber que es el Katejon, pues los elementos de la profecía todavía no se habian, si quiera, prefigurado.

Así lo explica el Padre Leonardo Castellani, aunque mejor y más elegantemente.

Con respecto a mis ojos místicos, tengo que ser más prosaico y reconocer, que a mí, me lo contaron.

Cierto es que solo me dijeron una de esas preguntas que usted no ha respondido, puesto que ha estado más centrado en un supuesto pecado sexual, que desde mi primera intervención (repase el hilo), dije claramente que no era así.

Es que es clarísimo que la patrística luchó contra los gnósticos del pecado original sexual predicando que la reproducción sexual es meramente una consecuencia, como la muerte, pero que el pecado original no es esencialmente un pecado sexual.

En ese proceso hubo católicos que se pasaron de rosca tendiendo a considerar indignamente el sexo, cuando es justo al revés.

En esa línea, los maniqueos van más allá y condenan la carne.

Y San Agustín, (junto con Santo Tomás, dos de los tres más importantes teólogos de todos los tiempos, pero inferiores a San Pablo, que es el tercero), es quien combate felizmente contra ellos.

En esa defensa de la carne se pasa de frenada a favor de la carne, cuando antes otros católicos se habían quedado cortos. El justo medio, según mi opinión, eran aquellos santos padres.

San Agustín es superior individualmente a cualquier doctor de la patrística pero es inferior a la Tradición. Exactamente igual que Santo Tomás, como quedó claro con la cuestión de la Inmaculada Concepción.

Es legítimo que usted crea que San Agustín es quien tiene razón y no el resto de la patrística.

En lo esencial unidad, en lo discutible libertad, y en todo caridad.

En cuanto a lo del pecado original, debo confesar que a mí me lo contaron. No me lo dijeron, pero me lo contaron. Eso sí, solo me dieron un dato. Creáme que yo le he dado un porrón de ellos.

Dios da a sus esposas la visión de las cosas a la que los teólogos llegan de otra manera, digamos, que más indirecta. Supongo que no crezca el orgullo desmedido. Lea a la beata. Un caso extraordinario pues recibió todos los estigmas de la Pasión.

Extraordinario, hasta para un estigmatizado de esos que no comen, que no beben, que no andan con mujeres (u hombres), que se parecen mucho a la imagen de Adán y Eva, que tenían aquellos santos padres que luchaban contra los gnósticos del pecado original como pecado sexual, y cosas más raras aún.


Gustavo L. dijo...

Además tenemos que el que se opone a que aparezca el inicuo es precisamente el pecado original. Cosa harto rara
_________________________________

Y más raro aún.

Cuando aparezca el Anticristo, que es quien se opone a Cristo, por una paradoja será causa de que vuelva Cristo.

Es decir, el Katejon también retiene la aparición del Cristo.

Pero si es así ¿Por qué San Pablo no retiró el Katejon si tras la tribulación viene Cristo y su Reino? ¿Por qué no lo dijo abiertamente y así firmábamos en Fin de la Historia a lo Fukuyama?

¿Habrían Adán y Eva retirado al retenedor del mal -el pecado original- de la primera Edad del Hombre, si hubieran sabido que gracias a su pecado vendría un nuevo Adán y un nueva Eva mejor?

¿Qué pecado original, según nos cuenta la beata, pudo ser tan funesto que la redención no hubiera sido posible?

Cosa harto rara.



Anónimo dijo...

No, Gustavo, no le voy a escribit.
Hable con claridad y abiertamente, nada se lo impide.

Y de paso háganos una exégesis De Génesis 1:27 que concuerde con: "por el pecado entró la reproducción sexual en el hombre".

Quaerens.

Gustavo L. dijo...

Y de paso háganos una exégesis De Génesis 1:27 que concuerde con: "por el pecado entró la reproducción sexual en el hombre".
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Explíqueselo a la Patrística. Le reitero por enésima vez que fueron ELLOS, No yo, quienes dijeron que la reproducción sexuada es una CONSECUENCIA del Pecado Original.

Pero le diré que la exégesis del Génesis también tiene que hacerla con otros versículos.

En concreto: 1.26 y 2.24

¿Por qué cree que Dios dice en 1.26 que hagamos al Hombre a su imagen y semejanza pero en 1.27, cuando habla del Hombre y la Mujer, solo habla de imagen? raro, raro.

¿Y qué le parece cuando en 2.24 dicen que el Hombre y la Mujer serán una sola carne? raro, raro.

¿Y como es que en 2.23, cuando hizo Dios a la mujer se la llama varona, pero justo después del pecado original en 3.20, Adán le cambia el nombre, llamándola Eva, madre de todos los vivientes? raro, raro.

Comprenda que si sigue el Cisma abierto con la Iglesia ortodoxa es porque la Iglesia Católica olvidó la Tradición patrística, escorándose en demasía hacia el Magisterio. Por eso, el Concilio Vaticano II recuerda que hay que volver a la Tradición patrística, según una hermeneútica de la continuidad.

¿Y sabe porque la herejía de la sola escritura de los protestantes sigue abierta?

Pues por lo mismo que con los ortodoxos y la tración, en relación a la interpretación literal que hacen los herejes de la escritura, que está siendo abandonada por los catolicos, en su empeño por defender el naturalismo de la teoría de la evolución.

Es decir, usted está leyendo mal el Génesis, porque no le lee según la Tradición. La tradición que dice que de no haber pecado original, no habría habido reproducción sexual para los hombres.

Y por eso no tiene respuestas a lo que le pregunto.

Por eso el Concilio vuele a pedirle al Magisterio que no se olvide de la Escritura.

En definitiva, que expurguemos el neotomismo y corrijamos el tomismo, donde sabemos que hay una serie de errores derivados del grave error de decir que María no era Inmaculada. Y esa tarea hay que hacerla integrando coherentemente la Tradición y la Sagrada Escritura en el Magisterio.

Y entonces, aparece el objetivo ecuménico:

Para poder explicar a los herejes protestantes los dogmas marianos prescindiendo de la Tradición y del Magisterio, porque no aceptan estas fuentes.

Y exactamente igual con los cismáticos ortodoxos, porque presciden del magisterio.

Es decir, para entender el pecado original y el Génesis hay que tener una visión integrada de las tres fuentes, algo que solo podemos hacer los católicos porque tenemos el tomismo.

¿Por qué cree que el Espíritu Santo no ha liquidado el Cisma Ortodoxo y la Herejía Protestante, si el Espíritu de la Verdad?

¿Se entiende el Plan?

¿Por qué no se hace un favor?

¿Por qué no empieza a ver el Génesis según la tradición de la patrística?

¿Pero usted cree que si Adán y Eva eran inmortales necesitaban comer y beber?

Aleje el sexo, si tanto le turba.

Céntrese en el comercio y el bebercio. Cuando Cristo se comió el pescado después de resucitado ¿tuvo que ir al excusado?








Jorge Rodríguez dijo...

Gracias por las contestaciones,

Si, había leído Humani Generis y me pareció excelente, quizás el último esfuerzo de exégesis sano realizado por la Iglesia antes que la cancha se embarrara con el Concilio VII. Creo yo que a partir de ahí los tradicionalistas se cerraron en la exégesis literal como medida de autodefensa, y los conciliares no parecen preocupados por estos temas, sino por buscar formas populistas de rebajar el listón en temas de moral y hacerse amigos de todo el mundo.

Anónimo dijo...

Si a mí, Gustavo, este asunto me trae sin cuidado en tanto que es, como mucho pero lo dudo por los ribetes heréticos con que lo sazona, materia opinable.
Pero no puedo dejar de proponerle algunas dificultades a las que no contesta.

Otra: parece que Jesús (y la Virgen) comían, bebían, dormían, orinaban y tenían sangre.

Luego, qué hemos de pensar? Qu

Anónimo dijo...

Tenían un cuerpo ficticio o un cuerpo de pecado?

Sergio dijo...

Así que el hombre es "imagen y semejanza" de Dios, pero la mujer es sólo "imagen" sin semejanza...

Ya sabía yo q es tirar del hilo y la cosa se pone interesante.

Gulstavo L. dijo...

Blogger Sergio dijo...
Así que el hombre es "imagen y semejanza" de Dios, pero la mujer es sólo "imagen" sin semejanza...
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¿Por qué cree que Dios dice en 1.26 que hagamos al Hombre a su imagen y semejanza pero en 1.27, cuando habla del Hombre y la Mujer, solo habla de imagen? raro, raro.
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En 1.27 no dice que la Mujer sea imagen de Dios. Dice que EL HOMBRE y la mujer son (ahora) imagen de Dios.

Hay un timing en 3 pasos. No lo digo yo, lo dice San Pablo: ahora somos almas vivientes (2º paso) pero luego seremos espíritus vivificantes (3º paso)

Los santos padres, cuando describieron a Adan y Eva (Varona, para los amigos) antes del pecado original, dicen que no necesitaban comer, no necesitaban beber, no se multiplicaban por relaciones sexuales.

¿Sería usted capaz de definir a ese Hombre del 1º paso, si en el segundo paso es una alma viviente, y en el tercero un espíritu vivificante?

¿Ve los cambios ontológicos?

Si quiere se lo expongo en una terminología mas común:

1º paso: Hijos de Dios por Gracia.

2º paso: Hijos de los hombres (Recuerda cuál es el título con el que Jesús una y otra vez se presenta a los hombres de su tiempo?).

3º paso: Hijos ADOPTIVOS de Dios por Gracia, (ya que por naturaleza iba a ser que no).

¿Entiende que la naturaleza del 1º paso no es la misma que la del 2º, ni la del 3º?

Son cambios ontológicos.

¿Por qué me lee mal? Miles también me leyó mal. No había ningún pecado sexual, sino que la reproducción sexual es consecuencia, según los santos padres.


La Revelación fue progresiva. La comprensión de la Revelación también lo es.

¿Cómo quiere que se lo de a conocer si usted ni siquiera me lee correctamente, y se lo toma a chanza?

No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las huellen con sus patas, y volviéndose os despedacen. Mateo 7:6

¿Qué cree que está diciendo ahí Cristo? ¿Pero usted, hermano, cree que se juzgará lo mismo al que sabe más que al que sabe menos?

En fin, caso cerrado.

No he leído las obras de Valtorta, salvo algunos pasajes que hacían referencia al pecado original que ya ni recuerdo.

Mi intención era recordar lo que dijo la patrística sobre estos temas, explicar que buena parte de la cismática Iglesia ortodoxa no ha olvidado estas enseñanzas, y narrar porque nuestra Iglesia Católica mantuvo la tradición del San Agustin, para mi costumbre.

Ambas hipótesis son legítimas mientras el Magisterio no tome cartas en el asunto.

De rondón, he contado un montón de cosas. Suficientemente hiladas para llegar a ciertas conclusiones. Y además he dejado un correo electrónico que apenas chequeo, y que es un seudónimo, por si alguien algún liga y pregunta.

Fue un placer hablar con ustedes y hasta siempre.










Gulstavo L. dijo...

Otra: parece que Jesús (y la Virgen) comían, bebían, dormían, orinaban y tenían sangre.

Luego, qué hemos de pensar?
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Tenían un cuerpo ficticio o un cuerpo de pecado?
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Antes de irme, contestar estas últimas dos cuestiones.

No me gustan ni por el tono ni por esta manía de insinuarme como hereje.

No por mí. Sino por los santos padres. Creo que el respeto que he mostrado a San Agustín y a Santo Tomás, para mí dos de los tres mayores teólogos de la historia, hay que mostrarlo también con los grandes santos que les precedieron. Algunos, como San Atanasio lo pasaron muy mal y en franca minoría, como para que ahora algunos hagan chanza.

Pero en fin, cada uno es reo de sus palabras y de todo se nos pedirá cuenta el día de la cuenta.

La pregunta qué hemos de pensar si Jesús (y la Virgen) comían, bebían, dormían, orinaban y tenían sangre? es propia de alguien que no ha entendido lo que se está discutiendo.

Alguien que no es capaz de entender que el pecado original supuso un cambio ontológico de tal calibre que la 2º persona tuvo que encarnarse, para dejarnos su cuerpo y su sangre (alma) en el sacramento de la eucaristía junto con su espíritu divino, para arreglar el cuerpo y el alma con el que se dotaron y nos dotaron Adán y Eva.


Es lo que creían los santos padres, que no eran unos idiotas.

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Tenían un cuerpo ficticio o un cuerpo de pecado?
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No, lo que tenían era un cuerpo que no les correspondía. Y que tuvieron que asumir para arreglar nuestro cuerpo y nuestra alma, con un gran coste.

Ya se sabe, tres enemigos tenemos. Mundo, diablo y Carne. El más difícil es el tercero porque forma parte de nuestra naturaleza caída.

¿Nunca pensó que hubiera pasado si la Inmaculada Concepción dice no? ¿Qué le hubiera pasado a su cuerpo y a su alma y a su espíritu?





reflexionar dijo...

Gracias por la entrada.
He dedicado varios artículos a esta obra impresionante, muy útil para una persona que quiere progresar en su fe, católica por supuesto, pero con un acompañamiento espiritual que no falte. Porque el espíritu propio es mal consejero, dice la Escritura.

En cuanto al índice, no se debió tal circunstancia a los contenidos de la obra, sino porque el director espiritual de Valtorta, sin su consentimiento, decidió publicar la obra, según dos testigos, por la expresa indicación de Pío XII. Eso sí, oral. Con lo cual, al no tener una autorización debida, cometió un gravísimo error y la obra, por esa razón, fue colocada en el índice.

Milenko Bernadic

Miles Dei dijo...

Vaya tela, Gustavo. LOS PADRES NO DICEN NADA CONCLUYENTE. Lea el articulito de Feliz Asensio de una vez y deje a los que Coppens hechizó con su tesis.

El MAGISTERIO define cosas al respecto.

Se inventa conceptos que se suponen revelados y tratados por la patrística con nuevos contenidos ajenos totalmente al tema.

Y sigue tal cual.

Catoperplejus dijo...

Gustavo:
soy ignaro en estas cuestiones de teología, disculpe si mi pregunta se aleja un poco del tema o es demasiado "general": ¿qué opina del Dr. Carlos Disandro y su "rescate" de la patrística como fuente de la fe desplazada por el tridentinismo?. y otra: ¿hay alguna obra o capítulo dentro de alguna obra de Disandro que trate el tema del pecado original que ustedes están disputando?. Desde ya muchas gracias por sus respuestas.

Anónimo dijo...

Gustavo:

Cambio ontológico o no, pregunto: padeció la Virgen María la pena del pecado original? Si, o no, o a medias?

Anónimo dijo...

Gustavo:

Adolece usted, además, de un conocimiento erróneo de la doctrina de santo Tomás sobre la inmaculada concepción que le lleva a afirmar rarezas dobre los padres de la Virgen.

Consulte, para su debida ilustración, el texto del padre Basilio Meramo, que lo tiene descargable en pdf.

Anónimo dijo...

Para un inculto como yo el debate es interesante:

-Eva sería la madre de todos los vivientes de todas formas, fuera la reproducción sexual o no.

- Si en los dones preternaturales se incluye la no necesidad de comer, ni de beber, la reproducción no sexual (o incluso la no reproducción) ya ausencia de humores (lo que para los antiguos significaría la ausencia de cuerpo, no sólo de sus secreciones

Anónimo dijo...

Concluimos, en fin, que los dones preternaturales significan la NO necesidad de la dimensión material del hombre. Pero claro, la necesidad de la materia en el hombre está en el mismo acto creador de Dios, y por cierto también en los mismos cuerpos gloriosos. No?
Lamento no entenderlo todo de una, pero ni soy teologo ni Gonzalo se explica hasta la última consecuencia.

Anónimo dijo...

Concluimos, en fin, que los dones preternaturales significan la NO necesidad de la dimensión material del hombre. Pero claro, la necesidad de la materia en el hombre está en el mismo acto creador de Dios, y por cierto también en los mismos cuerpos gloriosos. No?
Lamento no entenderlo todo de una, pero ni soy teologo ni Gonzalo se explica hasta la última consecuencia.

Gustavo L. dijo...

Gustavo:
soy ignaro en estas cuestiones de teología, disculpe si mi pregunta se aleja un poco del tema o es demasiado "general": ¿qué opina del Dr. Carlos Disandro y su "rescate" de la patrística como fuente de la fe desplazada por el tridentinismo?. y otra: ¿hay alguna obra o capítulo dentro de alguna obra de Disandro que trate el tema del pecado original que ustedes están disputando?. Desde ya muchas gracias por sus respuestas
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Lo siento, no puedo ayudarle. No tengo opinión del doctor Disandro, pues no conozco su obra.

Pero no creo que haya mencionado el pecado en sus obras, porque tal como yo lo veo, no se trata de un rescate de la patrística, pues San Agustín forma parte de ella, y de hecho es su mejor exponente.

Se trata solo de "rescatar" un aspecto vital de la patrística que san Agustín no siguió, aunque sí la cismática Iglesia ortodoxa.

Es decir, cuando la escolástica fue poniendo el acento más y más en la razón, al incorporar la filosofía griega aristotélica con Santo Tomás, se superponen errores de orden teológico y de orden metafísico, que tienen el mismo origen: la falta de definición de lo que concretamente fue el pecado original.

Por eso Santo Tomás asume a San Agustín en vez de a San Gregorio de Nisa, y al mismo tiempo, tiene que negar la tesis correcta de Aristóteles de que el alma es mortal.

Esa noción del alma mortal, también está en San Agustín porque el neoplatonismo plotiniano, y antes Platón hablaban de la inmutabilidad de las ideas, de la inmortalidad de las mismas.

Aristóteles, que se oponía al mundo de las ideas de Platón, consideró el alma mortal, si bien en un obscuro pasaje muy breve, en Peri Psykhes II, 430 a - 10-25, distingue la intuición intelectual (nous) pasiva de la activa. Y que la pasiva muere con el hombre, junto con su cuerpo y su alma, si bien la intelección activa es inmortal.

Algunos la identifican con el motor inmóvil del universo, de modo que cada vez que intuitivamente damos con la solución a un enigma, ese como si participáramos de la inteligencia divina. Ese nous intelectivo sería el que regresaría a Dios tras la muerte.

Ahí Aristóteles tiene una intuición genial que metafísicamente no puede fundar, algo que Platón si fundó metafísicamente pero incorrectamente.

Al querer forzar las categorías de pensamiento primero platónicas con Agustín, y posteriormente aristotélicas con San Tomás, para encajarlas con los dato revelado (Que el Hombre es cuerpo, alma y espíritu), la Iglesia forzó la definición de Hombre, que es correcta, pero impropia.






Gustavo L. dijo...

Adolece usted, además, de un conocimiento erróneo de la doctrina de santo Tomás sobre la inmaculada concepción que le lleva a afirmar rarezas dobre los padres de la Virgen.

Consulte, para su debida ilustración, el texto del padre Basilio Meramo, que lo tiene descargable en pdf.
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Mire, yo no lo afirmo. Lo hace la beata Ana Caterina Emmerich.

Pero le diré que esta cuestión que le preocupa es tangencial, pues es una revelación privada. Si la traigo a colación es porque es concreta, y eso ayuda a ciertas personas a comprender mejor.

La cuestión de fondo es la que es: que la mayoría de la patrística afirmó que la reproducción sexual fue consecuencia del pecado original.

Y la prueba contemporánea que es así es que la cismática Iglesia ortodoxa todavía lo sigue creyendo así como lo digo, hasta tal punto que a San Agustín lo rebajan, cicateramente, al "rango" de bendito, que no santo.

Si el Cisma continua es por algo. Que el Espíritu Santo es espíritu de Verdad y el máximo experto en liquidar herejías y cismas.



Gustavo L. dijo...

A) Cambio ontológico o no, pregunto: padeció la Virgen María la pena del pecado original? Si, o no, o a medias?

B) -Eva sería la madre de todos los vivientes de todas formas, fuera la reproducción sexual o no.

C)- Si en los dones preternaturales se incluye la no necesidad de comer, ni de beber, la reproducción no sexual (o incluso la no reproducción) ya ausencia de humores (lo que para los antiguos significaría la ausencia de cuerpo, no sólo de sus secreciones

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No soy el oráculo de Delfos. Hay cuestiones que no tengo respuestas precisas.

A) y C) Si me pregunta si la Santísima Virgen María murió, mi opinión particular, también es legítima la contraria, es que no.

La pena del pecado original es la muerte espiritual y la muerte corporal (alma y cuerpo). Por tanto no penó porque no pecó y es Inmaculada.

Cuestión distinta son las consecuencias del pecado original.

Algunas tiene por origen "remoto" a Dios, por ejemplo el cuerpo del hombre caído (por ejemplo, la reproducción sexual), pero otras consecuencias no tienen origen en Dios, ni próximo ni remoto, por ejemplo la muerte física.

Es decir, los padres no dicen que Adán y Eva no tuvieran cuerpos antes del pecado original, sino que éstos eran ontológicamente diferentes a los que tuvieron después del pecado original.

Es decir, la Virgen María sufrió la consecuencias que tienen un origen distante en Dios (el cuerpo caído), pero no podía sufrir aquellas que no tienen origen en Dios, como la muerte.

Si María dice no al Ángel, habría seguido siendo superior a la Eva de antes de pecado original, precisamente por ser llena de Gracia, pero no disponer del cuerpo de Eva, anterior a la caída.

Recuerde que san Pablo dice: os voy a contar un SECRETO, no todos moriremos pero sí todos seremos transformados. Ahí, algunos piensan que San Pablo está hablando del milenio. O del Reino de los Sagrados Corazones.

Del Tratado de la Verdadera Devoción a la Virgen María, de San Luis María Grignon de Monfort:

47. He dicho que esto acontecerá especialmente hacia el fin del mundo y muy pronto porque el Altísimo y su Santísima Madre han de formar grandes santos que superarán en santidad a la mayoría de los otros santos cuanto los cedros del Líbano exceden a los arbustos. Así fue revelado a un alma santa, cuya vida escribió de Renty.

Apocalipsis y Génesis está conectados pues Cristo es alfa y omega. Desmenuzando el texto sagrado no van a profundizar en el. La escritura se explica por la escritura.

Si María dice no al Angel hubiera sido transformada, y llevada al Edén, donde aún esperan Enoc y Elias, únicos mortales que no han pasado por la muerte todavía.

Del mismo modo que el Padre envío al Verbo en una misión de rescate que lo rebajaba a la altura de la criatura caída, teniendo que asumir un cuerpo y un alma humana, el Padre también, por misericordia de los Hijos de los hombres, preserva al espíritu de María que asume un cuerpo y un alma humana, para hacer posible la encarnación.

Y con eso queda respondido esa afirmación que es incorrecta que los padres dijeran que el hombre antes del pecado no tenía cuerpo. Sí lo tenía, pero radicalmente distinto. De hecho, aquel cuerpo no tenía alma, porque estaba animado por el espíritu.

El cuerpo del Cristo resucitado no es el de Adán y Eva de antes del pecado original. Si fuera el mismo, la Gracia aniquilaría la naturaleza. Dios pudo disponer que así fuera, pero por misericordia no quiso.

Si la Gracia aniquilaran la naturaleza en su bautismo usted recibiría el cuerpo de Adán, pero entonces usted ya no sería usted. Pero Dios en su misericordia no quiere que usted deje de ser usted en el momento que nos salva.

Es decir, Dios es omnipotente pero respeta los límites que nos auto-imponemos. ¿Por qué? Porque es Amor para los Ángeles, pero quiso ser Misericordia para los Hombres, porque su Misericordia sobrepuja su Justicia.

Leáme con todo su ser, no solo con su intelecto.

Gustavo L. dijo...


B) En esta cuestión no tengo todavía una juicio concluyente. Sí algo aproximado pero no definitivo.

D) En relación a los dones naturales, preternaturales y sobrenaturales.

Mire, todo es Gracia.

Usted mira los dones de Adán y Eva antes del pecado original clasificándolos desde el punto de vista del hombre caído: naturales, preternaturales, sobrenaturales,...etc

Si usted lo viera desde el punto de vista del Adán anterior al pecado, vería que para él, la Gracia era su naturaleza, aunque esta no era en sí, sino participada de la del Verbo. Porque el Verbo se habría encarnado igual con o sin pecado original. Solo que al pecar, le pusimos las cosas difíciles. Luzbel quería impedir la encarnación.

Precisamente por eso Adán no temió pecar porque creyó que la muerte que traían no les alcanzaría.

El Hijo de Dios lo es por naturaleza divina. Los Hijos de Dios lo fueron por Gracia. Participaban de la divinidad del Hijo de Dios, pero a diferencia de Éste que hace siempre el designio del Dios Padre, aquellos Hijos de Dios quisieron hacer su propio designio.

Una cosa es tener una naturaleza divina y otra distinta participar de una naturaleza divina.

Intente mirar la cuestión con los ojos de Adán y Eva de antes de la caída, es decir con los ojos de Dios la cuestión.

Sé que es muy difícil pero inténtelo.

Luzbel era el ser más poderoso de la creación pero Dios no quiere que le amemos por ser el todopoderoso. Dios no se fija en el poder de una criatura para amarla.

Si usted comprendiera lo que fue el rescate del género humano....Todavía no se entiende del todo, pero es tan tan maravilloso.

La teoría de la evolución ha desencantado al mundo, y Chesterton decía que había que volver a encantarlo.



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